Troilo y Crésida

Troilo y Crésida

Título original Troilus and Cressida
Autor William Shakespeare
Publicación 1602 (hace 419 años)
Idioma Inglés
Género Tragedia
Enlaces externos
Wikipedia-logo.png Artículo en Wikipedia.
Commons-logo.svg Multimedia en Wikimedia Commons.
Wikidata-logo-en.svg Datos en Wikidata.

Troilo y Crésida es una obra de William Shakespeare.

CitasEditar

  • «Cuando la grandeza tiene en contra a la fortuna, también los hombres le son contrarios».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, esc. 3.ª
  • «Las mujeres parecen ángeles mientras se las hace la corte; conquistadas dejan de serlo».[1]
    • Fuente: Acto 1.º, esc. 2.ª
  • «La mujer amada carece de todo discernimiento si no comprende que los hombres aprecian en más de lo que vale el bien por que suspiran».[1]
    • Fuente: Acto 1.°, esc. 2.ª
  • «Ninguna mujer, en lo que vá de mundo, halló jamás otro amor más dulce que el que implora de hinojos».[1]
    • Fuente: Acto 1.°, esc. 2.ª
  • «La posesión crea señores; la resistencia, suplicantes».[1]
    • Fuente: Acto 1.º, esc. 2.ª
  • «La verdadera perseverancia es una virtud que no se reconoce en medio de los favores de la fortuna; pues el cobarde y el animoso, el prudente y el insensato, el instruido y el ignorante, el fuerte y el débil, aparecen en tal estado como afines que congenian entre sí. En las luchas y tempestades de la desgracia es cuando la purificación, armada de su ancha y poderosa criba, aparta y echa al aire los átomos lijeros y deja solo lo que tiene cuerpo y consistencia real, rico en virtud y sin mezcla alguna».[1]
    • Fuente: Acto 1.º, esc. 3.ª
  • «El valor aparente y el valor real muestran su diferencia en los azares de la desgracia».[1]
    • Fuente: Acto 1.°, esc. 3.ª
  • «El placer y la venganza tienen, oidos más sordos que los de las culebras para escuchar la voz de un saludable consejo».[1]
    • Fuente: Acto 2.º, esc. 2.ª
  • «El miedo trueca los querubines en demonios; jamás vé la realidad».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, esc. 2.ª
  • «El temor ciego, guiado por la razón despejada, vá con paso más seguro que la ciega razón tropezando sin miedo».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, esc. 2.ª
  • «Lo monstruoso en materia de amor, es que la voluntad sea infinita y el poder limitado; que el deseo carezca de vallas y la ejecución sea esclava de ellas».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, esc, 2.ª
  • «Juicio y amor a un tiempo no caben en humana criatura».[1]
    • Fuente: Acto 3.º, esc. 2.ª
  • «El orgullo no tiene para mirarse más espejo que el orgullo; pues las flexibles rodillas dan pábulo a la arrogancia y pagan sus honorarios al hombre orgulloso».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, esc. 3.ª
  • «El Tiempo lleva en su espalda una alforja en que echa las limosnas que recoge para el Olvido, monstruo gigante de ingratitudes».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, escena 3.ª
  • «La gloria marcha por un camino tan estrecho que solo puede ir un hombre de frente».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, esc. 3.ª
  • «El tiempo se parece a un anfitrion de buena casa que estrecha friamente la mano del amigo que se vá, y que, con los brazos extendidos, acoge al recien llegado, cual si quisiera escapársele».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, esc. 3.ª
  • «Hay un rasgo de naturaleza en que convienen sin distinción los seres racionales: todos aprecian más el polvo bajo un ligero dorado que el oro bajo una cubierta de polvo».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, esc. 3.ª
  • «Una mujer impudente y masculina inspira menos disgusto que un hombre afeminado en momentos de acción».[1]
    • Fuente: Acto 3.º, esc. 3.ª
  • «La omisión de un deber indispensable sella la firma en blanco del peligro, y el peligro, al igual de una fiebre contagiosa, nos atrapa sin sentir en el preciso instante en que nos sentamos descuidadamente al sol».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, esc. 3.ª
  • «La opinión es pura farsa: un hombre puede llevarla al derecho y al revés, lo propio que una chaqueta de ante».[1]
    • Fuente: Acto 3.°, esc. 3.ª
  • «La noche es una hechicera detestable que se eterniza para los duendes malignos con una paciencia infernal y huye para los tiernos, enamorados con alas más rápidas y veloces que el pensamiento».[1]
    • Fuente: Acto 4.º, esc. 2.ª

ReferenciasEditar

  1. 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 1,11 1,12 1,13 1,14 1,15 1,16 1,17 1,18 1,19 1,20 1,21 Shakespeare, Malone, Velasco y Rojas (1879)

BibliografíaEditar

  • Shakespeare, William; Edmond Malone (ed. inglés), (traducción de Matías de Velasco y Rojas) (1879). «Tragedias». Pensamientos, máximas, aforismos y definiciones: entresacados de todos los poemas, sonetos, comedias, historias y tragedias de William Shakspeare. Con adicion de los trozos más selectos contenidos en sus diversas obras. Madrid: M. Minuesa. pp. pp. 43-46.  En Google Libros