Fiebre

signo clínico caracterizado por un aumento de la temperatura corporal

La fiebre es, normalmente, un «fenómeno patológico que se manifiesta por elevación de la temperatura normal del cuerpo y mayor frecuencia del pulso y la respiración».[1]

Citas de «febril», «fiebre», etc.Editar

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  • «Llegó Navidad, llegaron esos días de niebla y regocijo en que Madrid parece un manicomio suelto. Los hombres son atacados de una fiebre que se manifiesta en tres modos distintos: el delirio de la gula, la calentura de la lotería y el tétanos de las propinas. Todo lo que es espiritual, moral y delicado, todo lo que es del alma, huye o se eclipsa. La conmemoración más grande del mundo cristiano se celebra con el desencadenamiento de todos los apetitos. Hasta el arte se encanalla. Los teatros dan mamarracho, o la caricatura del Gran Misterio en nacimiento sacrílegos. Los cómicos hacen su agosto; la gente de mal vivir, hembras inclusive, alardea de su desvergüenza; los borrachos se multiplican. Tabernas, lupanares y garitos revientan de gente, y con las palabras obscenas y chabacanas que se pronuncian estos días habría bastante ponzoña para inficionar una generación entera. No hay más que un pensamiento: la orgía. No se puede andar por las calles, porque se triplica en ellas el tránsito de la gente afanada, que va y viene aprisa. Los hombres, cargados de regalos, nos atropellan, y a lo mejor se siente uno abofeteado por una cabeza de capón o pavo que a nuestro lado pasa».
  • «Si él [Thomas Edison] hubiese tenido que encontrar una aguja en un pajar, no se hubiese detenido a razonar dónde era más probable que estuviera, sino que hubiese procedido de inmediato con la diligencia febril de una abeja, a examinar paja tras paja hasta que encontrara el objeto de su búsqueda».[5]
  • «Todos los niños sufríamos, entonces, y teníamos unas pesadillas horribles. El sentimiento de culpa durante el franquismo era horroroso. Hubiéramos podido ser tan felices sin él, nos robaron una infancia feliz. La religión y las costumbres ancestrales marcaban el único camino que seguir y, fuera de él, sólo quedaba el infierno. A los miedos infantiles naturales, a la oscuridad o al abandono, añadíamos el miedo al infierno, terrorífico. Recuerdo con horror el descubrimiento de unas postales eróticas y lo que llegó a atormentarme, tuve hasta fiebre, creía que me saldría una joroba como condena».[6]

Citas en versoEditar

Citas por autorEditar

ShakespeareEditar

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  • «En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser, y esta torpe, ambiciosa fiebre de poseerlo todo, nos atormenta tanto con la deficiencia de lo que tenemos, que no nos cuidamos de lo poseido, y solo por falta de razón, reducimos a nada lo que queremos aumentar». [Se respeta ortografía de la época][9]
    • Fuente: Lucrecia
  • «La omisión de un deber indispensable sella la firma en blanco del peligro, y el peligro, al igual de una fiebre contagiosa, nos atrapa sin sentir en el preciso instante en que nos sentamos descuidadamente al sol».[10]

VoltaireEditar

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ReferenciasEditar

  1. Real Academia Española. «Fiebre.» Diccionario de la lengua española (edición del Tricentenario, actualización 2020). Consultado el 4 de julio de 2021.
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 Ortega (2013), sin página. Consultado el 4 de julio de 2021.
  3. Galdós. La desheredada, Capítulo XIV de la primera parte, p. 190. Madrid, Librería de Perlado, Páez y C.ª, 1909. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 4 de julio de 2021.
  4. Morales de los Ríos, Pablo. Caricaturas de grandes creadores: Músicos clásicos. Editorial Libros.com, 2018. ISBN 9788417236410. En Google Libros. Consultado el 4 de julio de 2021.
  5. Green, Samantha (en inglés). Thomas Alva Edison and Nikola Tesla, p. 67. Enslow Publishing, LLC, 2018. ISBN 9780766098213. En Google Libros. Consultado el 4 de julio de 2021.
  6. Ayén, Xavi. «"Una madre muy guapa puede destrozarte la vida"». 8 de abril de 2013. La Vanguardia. Consultado el 4 de julio de 2021.
  7. Mizrahi, Irene. La poética dialógica de Bécquer, p. 230. Rodopi, 1998. ISBN 9042002751, 9789042002753. En Google Libros. Consultado el 4 de julio de 2021.
  8. Señor, Luis. Diccionario de citas, p. 71. Espasa Calpe, 1.ª ed. 1997/2017. ISBN 8423992543.
  9. Shakespeare (1879), «Poemas y sonetos», pp. 13-18.
  10. Shakespeare (1879), «Tragedias», pp. 43-46.
  11. Diccionario filosófico, p. 257. Trad. Juan Bautista Bergua. Ed. Ibéricas y L.C.L., 1966. ISBN 9788470830136.
  12. Dictionnaire philosophique, en Oeuvres completes de Voltaire, t. 3, ed. Garnier Fréres, 1879, p. 79.
  13. Palomo Triguero, Eduardo (2013). Cita-logía, p. 246. Punto Rojo Libros. ISBN 9788416068104. En Google Libros. Consultado el 4 de julio de 2021.

BibliografíaEditar

  • Shakespeare, William; Edmond Malone (ed. inglés); traducción de Matías de Velasco y Rojas (1879). Pensamientos, máximas, aforismos y definiciones: entresacados de todos los poemas, sonetos, comedias, historias y tragedias de William Shakspeare. Con adicion de los trozos más selectos contenidos en sus diversas obras. Madrid: M. Minuesa.