Tinaja

recipiente de barro con forma de vasija de perfil ovalado, boca y pie estrechos y por lo general sin asas

Una tinaja es una «vasija grande de barro cocido, y a veces vidriado, mucho más ancha por el medio que por el fondo y por la boca, y que encajada en un pie o aro, o empotrada en el suelo, sirve ordinariamente para guardar agua, aceite u otros líquidos».[1]

CitasEditar

NOTA: Salvo en los casos que cuentan con referencia en español, la traducción de las citas incluidas en esta sección es propia del usuario que las aporta.

Citas por autorEditar

Página principal: Benito Pérez Galdós
  • «-Bueno, bueno... Pues ponte a trabajar para la averiguación de dónde está la tinaja llena de dinero. Yo vendré a sacarla, y como sea verdad, a casarnos tocan».[2]
    • Galdós
    • Fuente: Misericordia, capítulo XXIX
  • «-Mamíferos son coles. Vidita, no te me hagas sabia. El mayor encanto de la mujer es la ignorancia. Dime que el sol es una tinaja llena de lumbre; dime que el mundo es una plaza grande y te querré más. Cada disparate te hará subir un grado en el escalafón de la belleza. Sostén que tres y dos son ocho, y superarás a Venus».[3]
    • Fuente: La desheredada

Citas en versoEditar

Citas del QuijoteEditar

Página principal: Don Quijote de la Mancha
  • «Halló don Quijote ser la casa de don Diego de Miranda ancha como de aldea; las armas, empero, aunque de piedra tosca, encima de la puerta de la calle; la bodega, en el patio; la cueva, en el portal, y muchas tinajas a la redonda, que, por ser del Toboso, le renovaron las memorias de su encantada y transformada Dulcinea; y sospirando, y sin mirar lo que decía, ni delante de quién estaba, dijo:
    — ¡Oh dulces prendas, por mi mal halladas,
    dulces y alegres cuando Dios quería!
    ¡Oh tobosescas tinajas, que me habéis traído a la memoria la dulce prenda de mi mayor amargura!».[5]
  • «Lo primero que se le ofreció a la vista de Sancho fue, espetado en un asador de un olmo entero, un entero novillo; y en el fuego donde se había de asar ardía un mediano monte de leña, y seis ollas que alrededor de la hoguera estaban no se habían hecho en la común turquesa de las demás ollas, porque eran seis medias tinajas, que cada una cabía un rastro de carne: así embebían y encerraban en sí carneros enteros, sin echarse de ver, como si fueran palominos; las liebres ya sin pellejo y las gallinas sin pluma que estaban colgadas por los árboles para sepultarlas en las ollas no tenían número; los pájaros y caza de diversos géneros eran infinitos, colgados de los árboles para que el aire los enfriase».[5]

Refranes, etc.Editar

  • «Plaza de barajas, y de Toro las tinajas».[7]

ReferenciasEditar

  1. Real Academia Española (2020), «tinaja.» Consultado el 12 de junio de 2021.
  2. Pérez Galdós, Benito. Misericordia, p. 272. Madrid, Est. Tip. de la Viuda e Hijos de Tello, 1897. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 13 de junio de 2021.
  3. Pérez Galdós, Benito. La desheredada, p. 75. Madrid, Librería de Perlado, Páez y Cª, 1909. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 13 de junio de 2021.
  4. Ochoa, Eugenio de. Tesoro de los romanceros y cancioneros españoles, históricos, caballerescos, moriscos y otros, p. 302. Baudry, 1838. En Google Libros Consultado el 12 de junio de 2021.
  5. 5,0 5,1 Cervantes, Miguel de (2010). El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Project Gutenberg. Consultado el 13 de junio de 2021.
  6. Correas (1906), p. 26. Consultado el 13 de junio de 2021.
  7. Correas (1906), p. 426. Consultado el 13 de junio de 2021.

BibliografíaEditar

  • Correas, Gonzalo (1906). Vocabulario de refranes y frases proverbiales y otras formulas comunes de la lengua castellana en que van todos los impresos antes y otra gran copia. Ratés.  En Internet Archive.