Disparate

Un disparate es un «hecho o dicho disparatado»,[1] es decir, «contrario a la razón».[2]

Disparate puntual, de la serie Los Disparates (1877), de Goya. Museo del Prado.

CitasEditar

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  • «Desde aqui hago proposito de dar una buena sotana á toda la chusma, y ojalá supiera los nombres, y los apellidos de todos ellos, que los havia de sacar a la rechifla del Público, bien arremangadas para ver si puestos á la vergüenza, les venia algún poco de rubor á la cara, y un si es no es de escarmiento, que los sirviesse para corregir sus vicios, ó los obligasse á marchar con las pestes de sus vidas, y costumbres á otra menos asquerosa de pecados, y disparates».[4]
  • «La religión, tal como se enseña y observa en España, es causa de intensos sufrimientos para los hombres buenos y honrados y de burda depravación para los necios y duros de corazón, así como un obstáculo insuperable para el desarrollo de la inteligencia puesto que favorece abiertamente los mayores disparates pseudocientíficos y el más estúpido fanatismo y, por otra parte, fomenta la abstención y el disimulo en los ciudadanos mejores y más capacitados hasta impedir el cultivo de las más nobles virtudes públicas, como son la sinceridad y la valentía».[6]
  • «Para mí, donde Goya adquiere su mayor grandeza es en sus Disparates, letras capitulares miniadas y adornadas de un libro no escrito aún, un formidable libro que sólo ha comenzado por la primera letra de los capítulos que han de escribir las nuevas generaciones».[8]
  • «Uno de los tópicos sobre Madrid, por ejemplo, es decir que tiene unos “cielos velazqueños”, lo cual, bien mirado, es un disparate y una inversión o perversión de lo que tuvo que decirse inicialmente, a saber: que los cielos pintados de Velázquez parecían cielos en verdad madrileños».[11]

Citas por autorEditar

Benito Pérez GaldósEditar

Página principal: Benito Pérez Galdós
  • «-Mamíferos son coles. Vidita, no te me hagas sabia. El mayor encanto de la mujer es la ignorancia. Dime que el sol es una tinaja llena de lumbre; dime que el mundo es una plaza grande y te querré más. Cada disparate te hará subir un grado en el escalafón de la belleza. Sostén que tres y dos son ocho, y superarás a Venus».[12]
    • Fuente: La desheredada, 1909
  • «Ramirito y Becerro, que habían trabado conversación, fumando cigarillos, sobre temas de vaga actualidad, engarmaron en su coloquio al taciturno Bálsamo, que se limitó a dar opinión seca sobre los delirios de la aviación y sobre los disparates del socialismo, que ambas cosas eran lo mismo: monomanía de andar por los aires. [...] Ávido de conversación, [Tarsis] cogió la primera hebra que halló pendiente en el coloquio de sus amigos, y con fácil elocuencia familiar disertó sobre los puntos del socialismo y de la navegación aérea. Sin saber cómo y por un quiebro que dio Ramarito, fueron a parar a la cuestión de teatros, al estrenos de la noche anterior, y a la literatura dramática».[13]
    • Fuente: «Capítulo III. Donde se verá el interesante coloquio del caballero Tarsis con sus amigos». El caballero encantantado, 1905
    • Nota: En julio de 1905, fechas en las que Galdós comenzó a escribir esta novela, Blériot realizó el primer vuelo sobre el mar, de Calais a Dover.[13]

Uso de «disparate» en el Quijote de CervantesEditar

  • «Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamentos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles; y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas sonadas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo».[15]
  • “—Mira, Sancho —respondió don Quijote—: yo traigo los refranes a propósito, y vienen cuando los digo como anillo en el dedo; pero tráeslos tan mal por los cabellos, que los arrastras, y no los guías; y si no me acuerdo mal, otra vez te he dicho que los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos sabios; y el refrán que no viene a propósito antes es disparate que sentencia”».[15]
    • Fuente: Segunda parte. «Capítulo LXVII. De la resolución...»
  • «“—No más refranes, Sancho, pues cualquiera de los que has dicho basta para dar a entender tu pensamiento; y muchas veces te he aconsejado que no seas tan pródigo en refranes y que te vayas a la mano en decirlos, y "castígame mi madre, y yo trómpogelas" (...) Mira, Sancho: yo traigo los refranes a propósito, y vienen cuando los digo como anillo en el dedo; pero tráeslos tan por los cabellos, que los arrastras, y no los guías; y si no me acuerdo mal, otra vez te he dicho que los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos sabios; y el refrán que no viene a propósito, antes es disparate que sentencia. Pero dejémonos desto, y, pues ya viene la noche, retirémonos del camino real algún trecho, donde pasaremos esta noche, y Dios sabe lo que será mañana”».[15]
    • Fuente: Segunda parte. «Capítulo LXVII. De la resolución...»

Refranes, etc.Editar

ReferenciasEditar

  1. Real Academia Española (2020), «disparate.» Diccionario de la lengua española. Consultado el 14 de junio de 2021.
  2. Real Academia Española (2020), «disparatado, da.» Diccionario de la lengua española. Consultado el 14 de junio de 2021.
  3. Señor (1997), p. 169.
  4. 4,0 4,1 Real Academia Española. «rechifla s.(1727-)». Nuevo diccionario histórico del español (NDHE), 8.ª Entrega (marzo de 2020). Consultado el 15 de junio de 2021.
  5. Ortega (2013), sin página. Consultado el 14 de junio de 2021.
  6. Blanco White, José María. Cartas de España, p. 80. Alianza Editorial, 1981. ISBN 978-8420613758. En Google Libros. Consultado el 15 de junio de 2021.
  7. Ortega (2013), sin página. Consultado el 15 de junio de 2021.
  8. Heuer, Jacqueline. La escritura (auto)biográfica en Ramón Gómez de la Serna, p. 78. Slatkine, 2004. ISBN 2051019533, 9782051019538. En Google Libros. Consultado el 16 de junio de 2021.
  9. Gómez de la Serna, Ramón. Biografías completas, p. 597. Aguilar, 1959. En Google Libros. Consultado el 16 de junio de 2021.
  10. Señor (1997), p. 396.
  11. Marías, Javier. Mano de sombra, sin pagina. Penguin Random House Grupo Editorial España. ISBN 9788420494739. En Google Libros. Consultado el 14 de junio de 2021.
  12. Pérez Galdós, Benito. La desheredada, p. 75. Madrid, Librería de Perlado, Páez y Cª, 1909. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 14 de junio de 2021.
  13. 13,0 13,1 Pérez Galdós, Benito; Julio Rodríguez Puértolas (ed.). El caballero encantado, pp. 153-154. Ediciones AKAL, 2006. ISBN 8446018942, 9788446018940. En Google Libros. Consultado el 15 de junio de 2021.
  14. Señor (2005), p. 372.
  15. 15,0 15,1 15,2 15,3 Cervantes. El Quijote. Project Gutenberg. Consultado el 14 de junio de 2021.
  16. Egea/Sánchez Egea, José. El libro de los refranes de la temperie, p. 82. Secretaría General Técnica. Servicio de publicaciones, 1985.

BibliografíaEditar

  • Señor, Luis (1.ª ed. 1997/2017). Diccionario de citas. Espasa Calpe.  ISBN 8423992543.