Misoginia (citas temáticas)

aversión a las mujeres
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La misoginia del griego «μισογυνία» (odio a la mujer), es la aversión, rechazo o tendencia ideológico-psicológica a despreciar al género femenino, sus atributos, características y cualidades. El concepto clásico de “aversión a las mujeres”, en su más moderna definición se presenta como un ‘prejuicio de género contra la mujer’, como término coplementario y opuesto a la androfobia.[1]

Citas temáticas sobre la misoginiaEditar

  • «Como las ciudades en guerra, todas las mujeres tienen un flanco indefenso. Cuando se les descubre, la plaza se rinde inmediatamente».[2]
  • «Creo que es mejor ser impetuoso que circunspecto, porque la fortuna es mujer y, si se quiere dominarla, hay que maltratarla y tenerla a freno. La experiencia enseña que se deja vencer por quienes proceden fríamente; pero, como mujer que es, gusta de los jóvenes que tienen menos miramientos, son más brutales y la someten con más audacia».[3]
  • «El hombre es la voluntad, y la mujer, el sentimiento. En esta nave de la humanidad, la voluntad es el timón, y el sentimiento, las velas; cuando una mujer pretende dirigir, el timón es tan sólo una vela enmascarada».[4]
  • «El primero que comparó a la mujer con una flor fue un poeta; el segundo, un imbécil».[5]
  • «El verdadero hombre quiere dos cosas: el peligro y el juego. Por eso ama a la mujer, el juguete más peligroso».[6]
  • «El truco de moda es la alergia... La alergia es caer enfermo ante cualquier cosa que no se desea hacer. He conocido mujeres alérgicas al agua de lavar los platos».[7]
  • «En el humano juego
    Que es muy comun no ignoro
    Probar por la mujer que el hombre es ciego,
    Como se prueba el oro por el fuego
    Y la mujer se prueba por el oro».
  • «Hay un principio bueno, que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo, que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer».[9]
  • «La mejor energía del hombre se manifiesta con su trabajo intelectual, como sucede con la mujer con sus actos cotidianos y su carácter».[11]
  • «La mujer tiene hambre, y quiere comer; sed y quiere beber. Está en celo y quiere ser satisfecha. ¡Qué gran mérito! La mujer es natural, es decir, abominable».[14]
  • «La mujer y el arte son excluyentes, mi amigo. En cada vagina está enterrado un artista».[15]
  • «La que se casa muchas veces, no se casa: es una adúltera dentro de la ley».[16]
  • «Las niñas son unas mujeres pequeñas; porque es de saber que las mujeres, según la aventurada expresión de un escritor, desde la edad de seis años, solo crecen en dimensiones».
  • «Los corazones de las mujeres son como esos pequeños muebles secretos, llenos de cajoncitos unos dentro de otros, que el hombre se esfuerza por abrir a costa de romperse las uñas, para no hallar sino una flor seca,unas motas de polvo o el vacío».[19]
  • «Los misóginos deberían recordar que la más ignorante y rústica de las mujeres puede engendrar un hombre de genio».
  • «No sé por qué se concede mérito al hecho de hacer caer a las mujeres; es mucho más fácil hacerlas caer que sostenerlas de pie.». [22]
  • «No tiene Don Juan el sentido mosaico del amor puramente genésico, patriarcal. Don Juan tiene del semita el desprecia a la mujer, pero no el bíblico desprecio a la mujer estéril, sino a la mujer. La mujer no es para Don Juan ni siquiera un objeto de placer erótico, sino (ya lo apuntaba Stendhal) cinegético».
  • «Siempre las mujeres sirvieron de pesada rémora a la fortuna de los hombres».[25]
  • «Si la mujer fuera buena, Dios tendría una». (“Si la femme était bonne, Dieu en aurait une...”).[26]
  • «Una mujer pública se distingue de un hombre público en que los favores que hace la mujer son infinitamente más baratos». [27]

Citas por autorEditar

AristótelesEditar

Página principal: Aristóteles
  • «El mejor adorno de la mujer es el silencio».[28]
    • Fuente: De política (libro I). También se atribuye a Solón.
  • «La hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades».[29]

BalzacEditar

Página principal: Balzac
  • «Emancipar a las mujeres es corromperlas».[30]
  • «La mujer más virtuosa tiene en sí alguna cosa que jamás es casta».[31]
  • «“Morimos incomprendidos”, es una frase que suelen tener en la boca las

mujeres y los escritores».[32]

  • «No se es amigo de una mujer cuando se puede ser su amante».[33]

José BergamínEditar

Página principal: José Bergamín
  • «La mujer no sobra en la iglesia, porque forma parte del culto».
    • Fuente: El cohete y la estrella.[34]
  • «La personalidad de la mujer es un resultado de la cultura, como el paisaje; el hombre los ha humanizado».
    • Fuente: El cohete y la estrella.[35]
  • «Se dice de un animal que es inteligente, y también se dice de una mujer; pero en ninguno de los dos casos suele ser apropiado decirlo. Claro está que por muy distinto motivo».
    • Fuente: El cohete y la estrella.[35]
  • «Una mujer que no se hace esclava de un hombre solamente, lo es de todos».
    • Fuente: El cohete y la estrella.[34]

Enrique Jardiel PoncelaEditar

Página principal: Jardiel Poncela
  • «El que pierde una mujer no sabe lo que gana».
    • Fuente: Máximas mínimas.[36]
  • «El secreto del alma de las mujeres consiste en carecer de ella en absoluto».
    • Fuente: Obras escogidas (1974).[37]
  • «La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios; pidiéndole todos los días algo».[38]
  • «La mujer pierde la virginidad cuando quiere, y el hombre cuando puede».[38]

Gregorio MarañónEditar

Página principal: Marañón
  • «El hombre es el que hace la historia; la mujer tiene la misión de hacer al hombre padre de la historia».[39]
  • «Aquí está el secreto de la insensatez del feminismo. Cuando la mujer pretende igualarse socialmente al varón, es evidente que todo lo que gana en influencia externa lo pierde en influjo íntimo sobre el hombre. La mujer emancipada ha dejado de ser la posible esclava del varón, Pero a la vez ha dejado de ser también su posible dueña. Se ha convertido secillamente en su rival, negocio en el que la mujer, casi siempre, sale perdiendo».[40]

RusiñolEditar

Página principal: Rusiñol
  • «A la mujer que piensa que tiene los dientes bonitos, todo la hace reír».[41]
  • «A las mujeres les gusta enseñar las piernas y taparse la cabeza. A todo el mundo le gusta enseñar lo mejor que cree poseer».[41]
  • «Cuando a una mujer le favorece el duelo, no siente tanto haberse quedado viuda».[41]
  • «Cuando una mujer se atreve a decir guapo a un hombre es señal de que le cree fuera de combate».[41]
  • «El hombre al que le gustan mucho las mujeres acaba enfriado o sale escaldado».[41]
  • «El que hace feliz a una mujer es un buen hombre. El que hace felices a muchas es un perdido».[41]
  • «La mujer hermosa es un peligro. La mujer fea es un peligro y una desgracia».[41]
  • «La [mujer] que no tiene preocupaciones, tiene dolor de cabeza».[41]
  • «La mujer que quiere imitar al hombre debe pensar que queda tan mal como el hombre que imita a la mujer».[41]
  • «Las mujeres exhiben el escote como quien anuncia un aperitivo».[41]
  • «Las mujeres se pintan la cara para que no se vea lo que hay debajo».[41]

Publio SiroEditar

Página principal: Publio Siro
  • «La mujer, cuando piensa sola, piensa mal».[42]
  • «Las mujeres aprendieron a llorar para mentir».[43]

Oscar WildeEditar

Página principal: Wilde misógino

RefranesEditar

  • «A la mujer casta, Dios le basta».[44]
  • «A la mujer y a la mula, vara dura».[44]
  • «A la mujer y al papel, sin miedo de romper».[44]
  • «En cojera de perro y en lágimas de mujer, no hay que creer».[45]
  • «Guárdate de mujer latina, y de moza adivina».[46]
  • «Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbacho».[47]
  • «Ni joya prestada, ni mujer letrada».[48]
  • «Sin mujeres, ni pesares ni placeres».[49]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. DLE en línea
  2. Alonso, R. pág. 109. Diccionario de los ingenios. 1973.
  3. Citado en Gil Ruiz, Juana María. Los diferentes rostros de la violencia de género: ensayo jurídico a la luz de la Ley integral (L.O. 1/2004, de 28 de diciembre) y la Ley de igualdad (L.O. 3/2007, de 22 de marzo). Librería-Editorial Dykinson, 2007. ISBN 9788498490626. p. 23.
  4. Ortega (2013), p. 2590.
  5. Torre, Guillermo de. La aventura estética de nuestra edad, pág. 98. Ed. Seix Barral, 1962. En Google Books.
  6. Ortega (2013), p. 260.
  7. Albaigès (1997), p. 112.
  8. Ramón de Campoamor: Nuevos pequeños poemas y doloras. Ed. F. Alvárez, 1877; p. 60
  9. Revista de Occidente. Volumen 26, año 1929; página 140. En Google Books.
  10. Buscador: lema 'hombre' (público) y lema 'mujer' (perdida o pública).
  11. Ortega (2013), p. 2590.
  12. Ortega (2013), p. .
  13. Severo Catalina: La Mujer: apuntes para un libro. Ed. A. de San Martin, 1861. Procedencia del original: Biblioteca Pública Episcopal del Seminario de Barcelona; pág. 265.
  14. Ortega (2013), p. 2698.
  15. Torres, Maruja. «Cosas de citas».«Cosas de citas». El País.
  16. Ortega (2013), p. 84.
  17. Ortega (2013), p. 2385.
  18. Catalina, Severo: La mujer; A. de San Martin, 1864; p. 59. Biblioteca del Ateneo de Barcelona.
  19. Ortega (2013), p. 2702.
  20. Ramón y Cajal, Santiago. Charlas de café: Pensamientos, anécdotas y confidencias. pág. Fondo de Cultura Económica, 2017. ISBN 9786071651174. En Google Books.
  21. Ortega (2013), p. 3761.
  22. Albaigès (1997), p. 458.
  23. Machado, Antonio (1968 (2.ª ed.). Los complementarios. (Selección de Guillermo de Torre). Losada. 
  24. Albaigès (1997), p. 491.
  25. Ortega (2013), p.2701 .
  26. Barbier, Christophe. pág. Le Monde selon Sacha Guitry. Ed. Tallandier. ISBN 9791021033207. En Google Books.
  27. Albaigès (1997), p. 489.
  28. Pilar Ballarín Domingo, ‎Cándida Martínez López: Del patio a la plaza: las mujeres en las sociedades mediterráneas. ‎Universidad de Granada. Instituto de Estudios de la Mujer, 1995 pág. 19. ISBN 8433821318, 9788433821317. En Google Books.
  29. Guerrero Villalba, José Antonio.Estudios sobre la mediación intercultural; Universidad Almería, 2006; página 215. ISBN 9788482407425. En Google Books.
  30. Picard, Roger: El romanticismo social. Fondo de Cultura Economica, 2012; pág. ISBN 9786071609021.] En Google Books.
  31. Balzac (1867), p. 64.
  32. Ortega (2013), p. 2239.
  33. Ortega (2013), p. 84.
  34. 34,0 34,1 Bergamín (1981), p. 65
  35. 35,0 35,1 35,2 Bergamín (1981), p. 64
  36. Jardiel Poncela, Enrique (1965). El libro del convaleciente. Máximas mínimas. Obras completas. AHR.  p. 43. 
  37. pág. Ed. Nauta, 1974. ISBN 9788427803442. En Google Books.
  38. 38,0 38,1 Albaigès (1997), p. 457.
  39. Señor (1997), p. 276.
  40. Marañón, Gregorio. Tiberio: Historia de una ambición. 1.ª edición. Editorial Espasa-Calpe Argentina, S.A., 1939. p. 120.
  41. 41,00 41,01 41,02 41,03 41,04 41,05 41,06 41,07 41,08 41,09 41,10 Santiago Rusiñol: Pájaros de barro. "Máximas y malos pensamientos. Piensa mal y acertarás". pág/ed. 2012. Erasmus Ediciones, ISBN 8492806818, 9788492806812.
  42. Juan Luis Vives: Obras completas; primera traslación castellana íntegra...; ed. de ‎Lorenzo Riber; M. Aguilar, 1947; pág. 1028 (atribuida a Siro por Luis Vives)
  43. Ortega (2013), p. 2385.
  44. 44,0 44,1 44,2 Etxabe (2012), p. 37
  45. Etxabe (2012), p. 192
  46. Etxabe (2012), p. 211
  47. Etxabe (2012), p.
  48. Etxabe (2012), p. 297
  49. Etxabe (2012), p. 399

BibliografíaEditar

  • Albaigès Olivart, José María (1997). Un siglo de citas. Planeta.  ISBN 8423992543.
  • Bergamín, José (1981). El cohete y la estrella. La cabeza a pájaros. Edición de José Esteban. Ed. Cátedra.  ISBN 8437602866
  • Etxabe, Regino (2012). Diccionario de refranes comentado. Ed. de la Torre. 
  • Ortega Blake, Arturo. El gran libro de las frases célebres. Penguin Random House Grupo Editorial. México, 2013. ISBN 9786073116312.
  • Señor, Luis (2005). Diccionario de citas. Espasa Calpe.  ISBN 8423992543.

Enlaces externosEditar