Emil Cioran

filósofo y ensayista rumano
(Redirigido desde «Émile Michel Cioran»)
Emil Cioran

Véase también
Commons-logo.svg Multimedia en Wikimedia Commons.
Esta página contiene citas de una persona fallecida hace 25 años.
Copyright red.svg Dependiendo de cómo se publicaran, pueden estar protegidas por derechos de autor. Deben usarse según las políticas de licencias de Wikiquote.

Emil Cioran, en francés Émile Cioran (Răşinari, Imperio austrohúngaro, 8 de abril de 1911-París, 20 de junio de 1995) fue un ensayista francés de origen rumano.

CitasEditar

  • «Algunas generaciones más y la risa, reservada a los iniciados, será tan impracticable como el éxtasis».[1]
  • «Desconfíen del rencor de los solitarios que [como yo] dan la espalda al mar, a la ambición, a la sociedad. Se vengarán un día de haber renunciado a todo eso».[2]
  • «Dios ha explotado todos nuestros complejos de inferioridad, comenzando por nuestra incapacidad de creer en nuestra propia divinidad».[3]
    • Fuente: Lágrimas y santos, 1937.
  • «El insomnio es una lucidez vertiginosa que convertiría el paraíso en un lugar de tortura».[4]
  • «El instante en que creemos haberlo comprendido “todo” nos da la apariencia de un asesino».[5]
    • Fuente: Lágrimas y santos, 1937.
  • «El límite de cada dolor es un dolor mayor».[6]
    • Fuente: Lágrimas y santos, 1937.
  • «El que ha vivido hasta el extremo del orgullo y la soledad no tiene más que un rival: Dios».[7]
  • «En relación a cualquier acto de la vida, el espíritu tiene el papel de aguafiestas».[8]
  • Frívolo y disperso, aficionado en todos los campos, no habré conocido a fondo más que el inconveniente de haber nacido.[sin fuentes]
    • Fuente: El aciago demiurgo, 1969.
  • «La civilización nos enseña cómo apoderarnos de las cosas, cuando debería iniciarnos en el arte de despojarnos de ellas, pues no hay libertad ni verdadera vida si no se aprende a renunciar».[9]
    • Fuente: La Vanguardia, 1995.
  • «La obsesión del suicida es la propia del que no puede vivir sin morir».[11]
    • Fuente: Lágrimas y santos, 1937.
  • «Los días no adquieren sabor hasta que uno escapa a la obligación de tener un destino».[12]
  • «Los santos viven en las llamas, los sabios a su lado».[13]
    • Fuente: Lágrimas y santos, 1937.
  • «Mi misión es matar el tiempo y la de éste, matarme a su vez. Se está bien entre asesinos».[14]
  • «Reflexionar es reconocer cierta imposibilidad. Meditar es dar carta de nobleza a este reconocimiento».[15]
  • «Siempre tenemos la impresión de que podríamos hacer mejor lo que los otros hacen. Desgraciadamente, no tenemos el mismo sentimiento hacia lo que nosotros mismos hacemos».[16]
  • «Sin Dios todo es nada, y Dios no es más que la nada suprema».[17]
    • Fuente: Lágrimas y santos, 1937.
  • «Una plena experiencia metafísica no es más que un estupor ininterrumpido, un estupor triunfal».[18]

ReferenciasEditar

  1. Albaigès (1997), p. 217.
  2. Señor, Luis (1.ª ed. 1997/2017). Diccionario de citas. Espasa Calpe.  p. 490.  ISBN 8423992543.
  3. Albaigès (1997), p. 404.
  4. Albaigès (1997), p. 557.
  5. Albaigès (1997), p. 197.
  6. Albaigès (1997), p. 91.
  7. Albaigès (1997), p. 578.
  8. Palomo, Eduardo. Cita-logía. pág. 121. Punto Rojo Libros, 2013. ISBN 9788416068104. En Google Libros.
  9. Albaigès (1997), p. 121.
  10. Albaigès (1997), p. 315.
  11. Albaigès (1997), p. 321.
  12. Albaigès (1997), p. 293.
  13. Albaigès (1997), p. 91.
  14. Albaigès (1997), p. 562.
  15. Albaigès (1997), p. 526.
  16. Albaigès (1997), p. 252.
  17. Albaigès (1997), p. 400.
  18. Albaigès (1997), p. 137.

BibliografíaEditar

  • Albaigès Olivart, José María y M. Dolors Hipólito (1997). Un siglo de citas. Planeta.  ISBN 8423992543.