Del sentimiento trágico de la vida

obra de Miguel de Unamuno
Del sentimiento trágico de la vida
Título original Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos
Autor Miguel de Unamuno
Publicación 1912 (hace 108 años)
Idioma español


Del sentimiento trágico de la vida es un ensayo filosófico de Miguel de Unamuno, publicado en 1912.

CitasEditar

Capítulo 1: El hombre de carne y huesoEditar

  • «La vida es tragedia, y la tragedia es perpetua lucha, sin victoria ni esperanza de ella; es contradicción».
  • «Querer ser otro es querer dejar de ser uno el que es».
    • Fuente: pág. 11

Capítulo 2: El punto de partidaEditar

  • «Acaso la enfermedad misma sea la condición esencial de lo que llamamos progreso, y el progreso mismo una enfermedad».
  • «El filósofo, antes que filósofo es hombre, necesita vivir para poder filosofar, y de hecho filosofa para vivir. Y suele filosofar, o para resignarse a la vida, o para buscarle alguna finalidad, o para divertirse y olvidar penas, o por deporte y juego».
  • «Lo primitivo no es que pienso, sino que vivo, porque también viven los que no piensan. Aunque ese vivir no sea un vivir verdadero».

Capítulo 3: El hambre de inmortalidadEditar

  • Eternidad! ¡eternidad! Éste es el anhelo: la sed de eternidad es lo que se llama amor entre los hombres; y quien a otro ama es que quiere eternizarse en él».
  • «Los hombres se menguan los unos a los otros».

Capítulo 5: La disolución racionalEditar

  • «¿De qué te sirve meterte a definir la felicidad si no logra uno con ello ser feliz?».
  • «¿Y la verdad? ¿Se vive o se comprende?»

Capítulo 6: En el fondo del abismoEditar

  • «El mismo pensador abstracto piensa para existir, para no dejar de existir, o tal vez piensa para olvidar que tendrá que dejar de existir. Tal es el fondo de la pasión del pensamiento abstracto».
  • «Es mejor que le falte a uno razón que no que le sobre».
  • «La ciencia destruye el concepto de personalidad, reduciendolo a un complejo en continuo flujo de momento, es decir, destruye la base misma sentimental de la vida del espíritu, que, sin rendirse, se resuelve contra la razón».
  • «La voluntad y la inteligencia buscan cosas opuestas: aquella, absorber al mundo en nosotros, apropiárnoslo; y esta, que seamos absorbidos en el mundo».

Capítulo 7: Dolor compasión y personalidadEditar

  • Es el amor hijo del engaño y padre del desengaño.
  • "No cabe poder gozar sin poder sufrir, y la facultad de goce es la misma que la del dolor. El que no sufre tampoco goza, como no siente calor el que no siente frío."
  • "En el fondo lo mismo da decir que Dios está produciendo eternamente las cosas, como que las cosas están produciendo eternamente a Dios."
  • "Hay quien vive del aire sin conocerlo."

Capítulo 8: De Dios a DiosEditar

  • "El hombre ha ido a Dios por lo divino más bien que ha deducido lo divino de Dios."

Capítulo 9: Fe, esperanza y caridadEditar

  • "Lo cierto es que creer en Dios es hoy, ante todo y sobre todo, para los creyentes intelectuales, querer que Dios exista."
  • "¿Puede mi conciencia saber que hay algo fuera de ella?"

Capítulo 10: Religión, mitología de ultratumba y apocatástasisEditar

  • La religión no es anhelo de aniquilarse, sino de totalizarse, es anhelo de vida y no de muerte.
  • Los más de los suicidas no se quitarían la vida si tuviesen la seguridad de no morirse nunca sobre la tierra. El que se mata, se mata por no esperar a morirse.

Capítulo 11: El problema prácticoEditar

  • "Cada uno se alimenta de la carne de aquel a quién devora."
  • "La libertad es la conciencia de la ley. Es libre no el que se sacude de la ley, sino el que se adueña de ella."

Conclusión: Don Quijote en la tragicomedia europea contemporáneaEditar

  • "Todo esto nos ha traído el Renacimiento y la Reforma y luego la Revolución, su hija, y nos han traído también una nueva Inquisición: la de la ciencia o la cultura, que usa por armas el ridículo y el desprecio para los que no se rinden a su ortodoxia."
  • "El fin de la Historia y de la Humanidad somos los sendos hombres, cada hombre, cada individuo. El individuo es el fin del Universo."
  • "Y el Don Quijote no puede decirse que fuera en rigor idealismo; no peleaba por ideas. Era espiritualismo; peleaba por espíritu."
  • "El más alto heroísmo para un individuo, como para un pueblo, es saber afrontar el ridículo; es, mejor aún, saber ponerse en ridículo y no acobardarse en él."
  • "A Dios no le necesitamos ni para que nos enseñe la verdad de las cosas, ni su belleza, ni nos asegure la moralidad con penas y castigos, sino para que nos salve, para que no nos deje morir del todo."
  • "Un hombre, un hombre vivo y eterno, vale por todas las teorías y por todas las filosofías."
  • "Y es de la desesperación y sólo de ella de donde nace la esperanza heroica, la esperanza absurda, la esperanza loca."
  • "El caso es buscar consuelo en el desconsuelo."

ReferenciasEditar

BibliografíaEditar

  • Unamuno, M. (1961) Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos. Editorial Azteca S.A. México.