Títere (o títeres) se llama a diversos tipos de figura u objeto usados en representaciones dramáticas para interpretar algún papel en la función, y cuyo movimiento se lleva a cabo mediante el uso de diferentes técnicas, como las varillas, los hilos o los guantes. También denomina, en sentido figurado, a la persona que se deja manejar.[1]

Marioneta del Museo del Títere, Cádiz, España.

Citas de títere, titiritero, etc.Editar

  • «Acaso fuera mejor desterrar enteramente de nuestra escena un género expuesto de suyo a la corrupción y a la bajeza, e incapaz de instruir y elevar el ánimo de los ciudadanos. Acaso deberían desaparecer los títeres y matachines, los payasos, arlequines y graciosos del baile de cuerda, las linternas mágicas y totilimundis y otras invenciones que, aunque inocentes en sí, están depravadas y corrompidas por sus torpes accidentes».
  • «Cuando aquel famoso caballero andante, que no dejaba títere con cabeza, no pudo salirse con la suya, digo para mi capote: “Aquí hay intríngulis”.[2]
  • «Era una comedia muy bonita, y nada triste; pero he aquí que al levantarse la reina y avanzar por la escena, sabe Dios lo que creería el mastín, pero lo cierto es que se soltó de su amo el carnicero, se plantó de un salto en el teatro y, cogiendo a la reina por el tronco, ¡crac!, la despedazó en un momento. ¡Espantoso!
    El pobre titiritero quedó asustado y muy contrariado por su reina, pues era la más bonita de sus figuras; y el perro la había decapitado. Pero cuando, más tarde, el público se retiró, el compañero de Juan dijo que repararía el mal, y, sacando su frasco, untó la muñeca con el ungüento que tan maravillosamente había curado la pierna de la vieja. Y, en efecto; no bien estuvo la muñeca untada, quedó de nuevo entera, e incluso podía mover todos los miembros sin necesidad de tirar del cordón; se habría dicho que era una persona viviente, sólo que no hablaba. El hombre de los títeres se puso muy contento...»
  • «Lo demás, era como asistir a una función de títeres, espectáculo bueno para idiotas y muchachos».
  • «Nietzsche decía que quien tiene carácter vive una sola experiencia que siempre se repite, vive en un tiempo consuntivo. Charlot o Carpanta son personajes de carácter, ni nacen ni mueren, no cambian nunca, como los títeres de la comedia del arte, consumen su tiempo. En cambio, el personaje de existencia vive en un tiempo adquisitivo, un tiempo que conduce hacia un desenlace, es el personaje de avatar, de peripecia, de agonía, de destino».[5]
  • «Para un juego de títeres sois dama,
    que no para la cama,
    pues una vez que la merced me hicisteis,
    cuando menos, pensaba que os perdisteis;
    y dos horas después, envuelta en risa,
    en un pliegue os hallé de la camisa».

Citas por autorEditar

Benito Pérez Galdós en los Episodios nacionalesEditar

  • «Aquella noche, cenando y empinando más de lo determinado por la discreta Lucila, se dejó decir que España entraría en Marruecos por una punta y saldría por otra, no dejando títere ni moro con cabeza en todo el imperio».
    • Fuente: Aita Tettauen. Primera parte, capítulo 2.[7]
  • «Lo que más llamó mi atención fue una especie de banco de taller, donde había multitud de figurillas, al parecer juguetes de niños; caballitos, títeres que movían brazos y piernas con articulaciones de alambre; panderetas, nacimientos, instrumentos rústicos, dominguillos, peonzas y otras zarandajas, muchas de las cuales estaban por concluir o a media pintura, entre tarros de almagre y toscas herramientas».
    • Fuente: La Segunda Casaca, cap. 15.[8]

Uso de ‘títeres’ en El Quijote de CervantesEditar

  • «Y, diciendo y haciendo, desenvainó la espada y de un brinco se puso junto al retablo, y con acelerada y nunca vista furia comenzó a llover cuchilladas sobre la titerera morisma, derribando a unos, descabezando a otros, estropeando a este, destrozando a aquel, y, entre otros muchos, tiró un altibajo tal, que si maese Pedro no se abaja, se encoge y agazapa, le cercenara la cabeza con más facilidad que si fuera hecha de masa de mazapán».
    • Miguel de Cervantes
    • Fuente:Capítulo XXVII de la Segunda parte. "Donde se da cuenta quiénes eran Maese Pedro y su mono, con el mal suceso que don Quijote tuvo en la aventura del rebuzno, que no la acabó como él quisiera y como lo tenía pensado".[9]

Refranes, dichos y locucionesEditar

  • «Echar alguien los títeres a rodar». [Romper con brusquedad con una o más personas].
  • «Hacer títere a alguien algo».
  • «No dejar títere con cabeza, o con cara». [Criticar o desacreditar públicamente a un grupo de personas o entidades; hacer una auténtica escabechina en cualquier contexto no bélico].[1]
  • «No ser títere de nadie». [Principio de independencia e identidad].
  • «Quien con sus hechos a sus dichos no corresponde, títere es más que hombre».[10]
  • «Títeres en Cuaresma». [Para denominar espectáculos o sucesos de segunda fila].

ReferenciasEditar

  1. 1,0 1,1 Diccionario RAE de la lengua española[1]
  2. Perrault, Charles (1883). Cuentos de hadas (traducción de Josep Coll i Vehí ). wikisource. 
  3. [fuente: Wikisource]
  4. [fuente: Wikisource]
  5. F. de Azua en Babelia/El País: Autorretrato inédito de Rafael Sánchez Ferlosio[2] (2019/11/08).
  6. [fuente: Wikisource]
  7. Pérez Galdós, Benito (1901). Aita Tettauen. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (edición digital basada en la edición de Madrid, 1905).  [3]. Consultado el 21 de setiembre de 2019.
  8. Pérez Galdós, Benito (1884). La Segunda Casaca. Edición digital a partir de Episodios Nacionales. T. VII, Madrid, Administración de La Guirnalda y Episodios Nacionales 1905).  [4]. Consultado el 21 de setiembre de 2019.
  9. Edición en línea del Proyecto Gutemberg.[5]
  10. Martínez Kleiser (1953), p. 601.[52.816]

BibliografíaEditar

  • Lloret, Jaume, García, César Omar y Casado Ángel,(2000). Documenta títeres 1 Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Enlaces externosEditar