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«El hombre es como la mariposa, se precipita ciegamente hacia la llama aunque le hiera y le queme»
Witold Gombrowicz

La mariposa es un lepidóptero caracterizado por sus dos pares de alas cubiertas de un polvo de escamas y por lo general de colores brillantes.[1]

CitasEditar

AEditar

  • «Aquello que para la oruga es el fin del mundo, para el resto del mundo se llama mariposa».[sin fuentes]
    • Lao-Tse
    • Nota: Aparece con muy diversas atribuciones.

CEditar

EEditar

  • «El hombre es como la mariposa, se precipita ciegamente hacia la llama aunque le hiera y le queme».[3]
  • «Esos cuentos se reducían para mi, a uno solo (de los otros no me acuerdo), el del soldado de plomo, que no sé si se llama así, no he querido volver a leerlo para que no pierda en mi imaginación el polvo de la mariposa, que conserva todavía, al cabo de los años».
  • «¿Estás insinuando que soy el tipo de hombre que va con ligereza de mujer en mujer —como una mera mariposa que revolotea de flor a flor, sorbiendo...?»
    • P. G. Wodehouse, Meet Mr Mulliner (1927), Londres: Herbert Jenkins
    • Original (en inglés): «Are you insinuating that I am the sort of man who turns lightly from one woman to another —a mere butterfly who flits from flower to flower, sipping...?».[7]
  • «¿Estoy viendo flores caídas
    que retornan a la rama?
    ¡Es una mariposa!».[8]
    • Moritake
    • Nota: Arakida Moritake (1473-1549) fue un monje shintoísta japonés.

IEditar

LEditar

  • «La felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, más huye. Pero si vuelves la atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro».[sin fuentes]
  • «La literatura y las mariposas son las mayores pasiones conocidas en el hombre».[10]

MEditar

SEditar

  • «Sobre la campana del templo posada, dormida una mariposa».[12]

UEditar

  • «Un día el filósofo Zhuangzi se quedó dormido en un jardín florido y tuvo un sueño. Soñó que era una hermosa mariposa. La mariposa voló hasta agotarse y se quedó dormida. La mariposa también tuvo un sueño. Soñó que era Zhuangzi. En ese momento Zhuangzi se despertó. No sabía si era el verdadero Zhuangzi o bien el Zhuangzi del sueño de la mariposa. Tampoco sabía si había soñado con la mariposa o si era la mariposa la que había soñado con él».
    • Zhuangzi, pensador chino, siglo IV a. C.[13]
    • Variante: «Una noche Zhuang Zhou soñó que era una mariposa: una mariposa que revoloteaba, que iba de un lugar a otro contenta consigo misma, ignorante por completo de ser Zhou. Despertóse a deshora y vio, asombrado, que era Zhou. Más, ¿Zhou había soñado ser una mariposa? ¿O era una mariposa la que estaba ahora soñando que era Zhou? Entre Zhou y la mariposa había sin duda una diferencia. A esto llaman "mutación de las cosas"». (Zhuang Zi, p. 53)[14]
  • «Una mariposa que volase, se oiría en el atrio de Comfront».

Proverbios y trabalenguasEditar

  • «En una zarzamorera estaba una mariposa zarzarrosa y alicantosa. Cuando la mariposa zarzarrosaba y alicantaba, las zarzamoras mariposeaban».[sin fuentes]

ReferenciasEditar

  1. Definición del DLE/RAE
  2. Kobayashi, Issa (2013), p. 3159, en p. 27.
  3. Albaigès Olivart (1997), p. 419.
  4. Barga, Corpus. Los pasos contados. Comunidad de Madrid y Visor Libros, 2002. ISBN 8475228089
  5. Walkowitz, Rebecca L. (en inglés). Cosmopolitan Style: Modernism Beyond the Nation. Columbia University Press, 2006. En Google Books. Consultado el 13 de junio de 2019.
  6. Raby, Peter (en inglés). Oscar Wilde, p. 120. CUP Archive, 1988. En Google Books. Consultado el 13 de junio de 2019.
  7. Wodehouse, P. G. (en inglés). Classic Wodehouse. Random House, 2017. En Google Books. Consultado el 13 de junio de 2019.
  8. Rodríguez-Izquierdo (1972), p. 253.
  9. Albaigès Olivart (1997), p. 479.
  10. Albaigès Olivart (1997), p. 48.
  11. Albaigès Olivart (1997), p. 346.
  12. Rodríguez-Izquierdo (1972).
  13. Pépin, Charles; Jul Pépin. «Zhuangzi (Chuang-Tsé).» El planeta de los sabios. Enciclopedia mundial de los filósofos y la filosofía. Penguin Random House Grupo Editorial España, 2012. En Google Books. Consultado el 13 de junio de 2019.
  14. Botero Camacho, Manuel José. «Sueño luego existo.» Anales de Literatura Hispanoamericana, 2005, 34, 179-195. En Google Books. Consultado el 13 de junio de 2019.
  15. Las crónicas del sochantre. 3.ª edición, Ediciones Destino; Barcelona, 1969.
  16. Criado Martínez, N. Álvaro Cunqueiro, el juego de la ficción dramática, p. 82. Editorial CSIC, 2012; ISBN 9788400090296

BibliografíaEditar