Epicteto

filósofo estoico griego
Epicteto
«Toda la filosofía se basa en dos palabras: sustentarse y abstenerse»
«Toda la filosofía se basa en dos palabras: sustentarse y abstenerse»
Véase también
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Epicteto (Hierápolis, 55-Nicópolis, 135) fue un filósofo griego.

CitasEditar

AEditar

  • «Acuérdate que debes comportarte en la vida como en un banquete. Si se pone algún plato delante de ti, puedes meter la mano y tomar honestamente tu parte; si sólo pasa por delante de ti, guárdate bien de detenerlo o de meter la mano en él temerariamente: antes, espera apacible a que vuelva a ti. Lo mismo debes hacer para con tu mujer, tus hijos, las dignidades, las riquezas y todas las otras cosas de este género. Porque por este medio te harás merecedor de comer a la mesa de los dioses. Empero, si eres tan generoso que rehúses también lo que te presentan, no solamente serás digno de comer a la mesa de los dioses, sino que merecerás tener parte en su poder».[1]
  • «Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo demuestra que la educación ha comenzado».[2]

CEditar

  • «Cuando hayas de sentenciar procura olvidar a los litigantes y acordarte sólo de la causa».[4]
  • «Cuando sea llegada mi hora, moriré; pero moriré como debe morir un hombre que no hace más que devolver lo que se le confió».[5]
    • Fuente: Máximas
  • «Cuando un cuervo te predice algo con sus graznidos, crees que es un dios y no un cuervo el que te habla. Cuando un filósofo te advierte, cree asimismo que quien te advierte es un dios y no un filósofo».[3]

EEditar

  • «El error del anciano es que pretende enjuiciar el hoy con el criterio del ayer».[6]

PEditar

  • «Porque el dolor y la muerte no son terribles, sino el miedo al dolor o a la muerte».[7]
    • Fuente: Discursos, Libro II, capítulo I.

YEditar

  • «Yo veo bastantes hombres que publican las máximas de los estoicos, pero no veo un verdadero estoico. Manifiéstame, pues, uno; uno es el que pido. Un estoico, esto es, un hombre que en la enfermedad se crea dichoso, que en el peligro se crea dichoso, que en un destierro se crea dichoso, que despreciado y calumniado se crea dichoso. Si no puedes manifestarme un estoico perfecto y acabado, muéstrame uno, aunque imperfecto, y no envidies a un viejo como yo, esa gran dicha que te confieso no he podido gozar todavía».[8]

ReferenciasEditar

  1. Echeverri, Elío Fabio. Diccionario del pensamiento, p. 188. Editorial Ferrini, 1942.
  2. Palomo Triguero, Eduardo. Cita-logía, p. 104. Editorial Punto Rojo Libros, S.L. ISBN 978-84-16068-10-4.
  3. 3,0 3,1 Epicteto (traducidas por Apeles Mestres). Máximas de Epicteto, pp. 49, 121. Editorial MAXTOR, 2013. ISBN 8490013500, 9788490013502. En Google Libros. Consultado el 1 de marzo de 2020.
  4. Palomo Triguero, Eduardo. Cita-logía, p. 177. Editorial Punto Rojo Libros, S.L. ISBN 978-84-16068-10-4.
  5. Ortega Blake, Arturo. El gran libro de las frases célebres. Penguin Random House Grupo Editorial México, 2013 ISBN 978-60-7311-631-2.
  6. Eusebio, Sebastián Arribas. Enciclopedia básica de la vida, p. 154. Cultivalibros. 2010. ISBN 978-84-99233-42-0.
  7. [1]
  8. Memorial literario, ó, Biblioteca periódica de ciencias y artes, Volúmenes 3-4, p. 262. Imprenta de los Señores García, y Cía., 1802.