Catolicismo

El catolicismo es una religión monoteísta gobernada por la iglesia católica y el sumo pontífice desde la ciudad del Vaticano, en Roma. El DLE lo define de forma escueta como «comunidad y gremio universal de quienes viven en la religión católica.» [1]

Citas sobre catolicismo, católico, Iglesia católica, etc.Editar

  • «Cuando hablo con un político, lo que quiero es encontrarme con un político, no con un obispo de otra Iglesia que se empeñe en explicarme cómo debemos nosotros dirigir la nuestra. [...] La Iglesia [católica] no puede ser neutral ante la injusticia, la insolidaridad y el chanchullo». [2]
  • «El Vaticano no cambia, porque es una corte, una organización, la última reliquia de una Iglesia imperial que no tiene nada que ver con la gente». [3]
  • «La Iglesia [católica] se queja de persecución cuando no se la permite perseguir». [4]
  • «La Iglesia tiene dos grandes medios: la amenaza y la esperanza. Si el castigo no acudirían los malos, y sin premio no vendrían los buenos. Quien duda es carne de purgatorio».[5]
  • «Son los laicos los que deben cambiar las estructuras de injusticia, promover las transformaciones que atañen a la dirección política de un país. La Iglesia [católica] sólo puede cambiar las conciencias». [6]
  • «Una de las analogías entre comunismo y catolicismo romano es que sólo los educados son completamente ortodoxos». [8]
  • «Un católico que se haga budista es un renegado. Un budista que se haga católico es un convertido».[9]

Citas por autorEditar

ChestertonEditar

  • «La iglesia [católica] no es la asamblea de los puros, sino el hospital de los pecadores».[10]
  • «La iglesia [católica] nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza».[11]
  • «La iglesia [católica] se ve justificada, no por el hecho de que sus hijos pequen, sino precisamente porque lo hacen».[12]

Opiniones, reflexiones y críticas suscitadas por el catolicismo y sus gestores o tepresentantes a lo largo de la HistoriaEditar

  • “¿Cómo puede explicarse que la Iglesia [católica] jamás excomulgara ni a Hitler ni a Himmler, que Pío XII nunca viera necesario —por no decir indispensable— condenar Auschwitz y Treblinka, que una gran proporción de los miembros de las S.S. fuesen creyentes y permaneciesen fieles a sus lazos cristianos hasta el fin, que hubiese asesinos que practicasen [el sacramento de] la confesión entre una masacre y otra y que todos ellos procediesen de familias cristianas y hubiesen recibido una educación cristiana?”.
    • Elie Wiesel
    • Fuente: Un judío de hoy [ref. insuficiente]
  • La repercusión sobre la cultura de esta serie de luchas e invasiones sucesivas no pudo ser más desastrosa. Muchos de los escritos y documentos de la cultura antigua se perdieron o quedaron olvidados. Las escuelas dejaron de funcionar. La única institución que pudo salvarse del general naufragio fue la Iglesia Católica. A través de un singular esfuerzo de cristianización y de civilización, logró que no se perdiesen totalmente los restos de la cultura romana, y una parte de la griega. La supervivencia de la cultura estuvo entrañablemente unida durante aquellos siglos a los conventos, los monasterios y la vida eclesiástica en general. La conversión al catolicismo de los distintos pueblos europeos fue un elemento importante en la vida cultural, y los visigodos que se convirtieron con Recadero en el 589, se incorporaron a ese movimiento de restauración cultural. [sin fuentes]
  • ¿Por qué guardó silencio Pacelli [el papa Pío XII]? Porque en el plan de Von Papen para un Sacro Imperio Romano de los alemanes occidentales vio en el futuro una Iglesia Católica más vigorosa, y al Vaticano de nuevo ejerciendo poder temporal [...] Ese mismo Pacelli ejerce ahora el poder de una dictadura espiritual sobre millones de almas, aunque casi nada dijo contra la agresión y la persecución hitlerianas. [...] Mientras escribo estas líneas, tres días de degüello han pasado y del Vaticano no ha salido ni una oración por las almas de los combatientes, aproximadamente la mitad de los cuales son católicos. El ajuste de cuentas será terrible cuando estos hombres, desprovistos de todas sus influencias terrestres, estén delante de su Dios, cuando les pida que le rindan cuentas. ¿Qué excusa pudieran tener? ¡Ninguna!.
    • H. W. Blood-Ryan
    • Fuente: Franz von Papen. His Life and Times, 1939. [ref. insuficiente]
  • «Si desde el principio el catolicismo alemán se hubiera adherido a una norma de oposición resuelta al régimen nazi, la historia universal bien pudiera haber tomado un rumbo diferente. Aunque esta lucha no hubiera terminado por derrotar a Hitler y haber evitado sus muchos crímenes, nos parece que habría elevado inconmensurablemente el prestigio moral de la Iglesia. No hay que negar que una resistencia tal habría tenido su gran costo en vidas humanas, pero los sacrificios se habrían hecho por la mayor de las causas. Si Hitler no hubiera podido confiar en la situación interna de su país, quizás no se habría atrevido a empezar la guerra, y literalmente se habrían salvado millones de vidas. [...] Cuando miles de alemanes antinazis fueron torturados hasta morir en los campos de concentración de Hitler, cuando los intelectuales polacos fueron degollados, cuando centenares de miles de rusos murieron como resultado de que se les tratara como Untermenschen [subhumanos] eslavos, y cuando 6 000 000 de seres humanos fueron asesinados por no ser arios, los funcionarios de la Iglesia católica en Alemania fortalecieron al régimen que perpetraba estos crímenes. El papa de Roma, cabeza espiritual y supremo maestro moral de la Iglesia católica Romana, permaneció callado».
    • Guenter Lewy
    • Fuente: The Catholic Church and Nazi Germany (La Iglesia católica y la Alemania nazi), (páginas 320, 341). [referencia incompleta]

Tesis y digresionesEditar

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. definicion de la RAE
  2. Albaigès (1997), pp. 383 y 430.
  3. Albaigès (1997), p. 434.
  4. Albaigès (1997), p. 434.
  5. Santiago Rusiñol: Pájaros de barro. "Máximas y malos pensamientos. Piensa mal y acertarás". pág/ed. 2012. Erasmus Ediciones, ISBN 8492806818, 9788492806812.
  6. Albaigès (1997), p. 429.
  7. Albaigès Olivart (1997), p. 428.
  8. Albaigès (1997), p.432 .
  9. Perich, Jaume (1970). Autopista: (cuando un bosque se quema, algo suyo se quema, señor conde) Diccionario de citas. Estela (Ediciones de bolsillo).  p. 103. 
  10. Amate Pou (2017), p. 111.
  11. Amate Pou (2017), p. 110.
  12. G. K. Chesterton, El hombre eterno; editorial Verbum, 2018; pág. 13; ISBN 8490747385, 9788490747384.

BibliografíaEditar

  • Albaigès Olivart, José María y M. Dolors Hipólito (1997). Un siglo de citas. Planeta.  ISBN 8423992543.
  • Ortega Blake, Arturo. El gran libro de las frases célebres. Penguin Random House Grupo Editorial. México, 2013. ISBN 6073116314, 9786073116312. (En Google Books.)

Enlaces externosEditar