Imperio

Estado multireligioso, multicultural y multiétnico que consiguió al menos parte de su territorio por conquistas de anexión
(Redirigido desde «Emperador»)

Imperio define la «acción de imperar», la «dignidad de emperador», la «organización política del Estado regido por un emperador» o «el estado cuya forma de gobierno es un imperio».[1]

CitasEditar

Exposiciones relativasEditar

  • «Cada imperio en su discurso oficial ha dicho que no es como todos los demás, que sus circunstancias son especiales, que tiene la misión de iluminar, civilizar, poner orden y democracia, y que utiliza la fuerza sólo como último recurso. Y, más triste aún, siempre hay un coro de intelectuales dispuestos a decir palabras tranquilizadoras sobre imperios benignos o altruistas, como si uno no confiara en la evidencia de sus ojos viendo la destrucción y la miseria y muerte traídas por la última misión civilizadora[3]
    • Original: «Every single empire in its official discourse has said that it is not like all the others, that its circumstances are special, that it has a mission to enlighten, civilize, bring order and democracy, and that it uses force only as a last resort. And, sadder still, there always is a chorus of willing intellectuals to say calming words about benign or altruistic empires, as if one shouldn't trust the evidence of one's eyes watching the destruction and the misery and death brought by the latest mission civilizatrice
    • Edward Said
  • «El cristianismo, con su fuerte énfasis en la unidad bajo un solo Dios (un énfasis que comparte con el Islam), puede parecer un aliado casi natural del imperio, a menos que, por supuesto, la dimensión profético crítica de la tradición bíblica en que el Jesús de los sinópticos es ciertamente representado, se permita ser escuchada. Pero a medida que la historia de la cristología en Occidente demuestra fácilmente, después del establecimiento del cristianismo, el oficio profético de Cristo, basado no sólo en la enseñanza de Jesús, sino más aún en su sufrimiento a manos del poder, fue definitivamente suavizado en favor de sus ministerios sacerdotales y reales. ¡Pueblos triunfantes, pueblos exitosos, pueblos poseedores, imperios!, no quieren que criminales crucificados sean su principal símbolo cultual, especialmente cuando ellos mismos son los crucificadores, ¡como regularmente son!» [4]
    • Original: «Christianity, with its strong emphasis on unity under one God (an emphasis that it shares with Islam), can seem an almost natural ally of empire—unless, of course, the prophetic-critical dimension of the biblical tradition, which the Jesus of the synoptics certainly represented, is allowed a hearing. But as the history of Christology in the West easily demonstrates, after the establishment of Christianity, the prophetic office of the Christ, based not only on Jesus’ teaching but (even more so) on his suffering at the hands of power, was definitely subdued in favor of his priestly and kingly offices. Triumphant peoples, successful peoples, possessing peoples—empires!—do not want crucified criminals as their chief cultic symbol, especially not when they themselves are the crucifiers ... as they regularly are!»[5]
    • Douglas John Hall

ReferenciasEditar

  1. DLE/RAE
  2. De un artículo titulado "Intelectuales y obreros", publicado en el diario El Sol, de Madrid, en septiembre de 1920. Incluido en Los complementarios (1957). Machado, Antonio (1968 (2.ª ed.). Los complementarios. (Selección de Guillermo de Torre). Losada. p. 152. 
  3. Said, Edward W. Orientalism 1978. Editorial Knopf Doubleday Publishing Group, 2014. ISBN 9780804153867. p. XXI
  4. Citado en Theology in Service of the Church: Essays in Honor of Joseph D. Small. Editores: Charles A. Wiley, Sheldon W. Sorge, Barry A. Ensign-George. Colaborador Joseph D. Small. Editorial Geneva Press, 2008. ISBN 9780664502973. p. 111.
  5. Where in the World Are We? enero de 2006 Princeton Lectures on Youth, Church, and Culture

Enlaces externosEditar