Seda

fibra textil de origen animal

La seda es un «líquido viscoso segregado por ciertas glándulas de algunos artrópodos, como las orugas y las arañas, que sale del cuerpo por orificios muy pequeños y se solidifica en contacto con el aire formando hilos finísimos y flexibles;[1] un «hilo formado con hebras muy finas, que se utiliza para coser o tejer»,[1] y por extensión, el «tejido hecho de seda».[1]

Citas de «seda», «sedoso», etc.Editar

  • «Acercáronse al roble, cuyo ramaje horizontal y follaje oscurísimo formaban bóveda casi impenetrable a los rayos del sol. Aquel natural pabellón no se estaba quieto, sino que la purísima y oxigenada brisa montañesa lo hacía palpitar blandamente, como la vela del bote, obligando a sus recortadas hojas a que se acariciasen y exhalasen un murmullo como de seda arrugada. Al pie del roble, el humus de las hojas y la sombra proyectada por las ramas habían contribuido a la formación de un pequeño ribazo resto acaso de uno de aquellos túmulos, así como el duro y vigoroso roble habría chupado acaso la sustancia de sus raíces en las vísceras del guerrero acribillado de heridas y enterrado allí en épocas lejanas».[2]
  • «Yo nunca había visto tanta inmensidad de amapolas y nunca más las he vuelto a ver. Aunque las miraba con mucho respeto, con cierto supersticioso temor, que solo ellas infunde entre todas las flores, no dejaba de cortar de cuando en cuando alguna cuyo tallo quebrado deja una leche áspera en mis manos y una ráfaga de perfume inhumano. Luego acariciaba y guardaba en un libro los pétalos de seda suntuosos. Eran para mí alas de grandes mariposas que no sabían volar».[4]

Citas en versoEditar

Citas por autorEditar

Benito Pérez GaldósEditar

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  • «... Por el camino de Cádiz a la Isla no cesaba el paso de diversa gente, en coche y a pie; y en la plaza de San Juan de Dios los caleseros gritaban, llamando viajeros: —¡A las Cortes, a las Cortes!— Parecía aquello preliminar de función de toros. Las clases todas de la sociedad concurrían a la fiesta, y los antiguos baúles de la casa del rico y del pobre habíanse quedado casi vacíos. Vestía el poderoso comerciante su mejor paño, la dama elegante su mejor seda, y los muchachos artesanos, lo mismo que los hombres del pueblo, ataviados con sus pintorescos trajes salpicaban de vivos colores la masa de la multitud. Movíanse en el aire los abanicos, reflejando en mil rápidos matices la luz del sol, y los millones de lentejuelas irradiaban sus esplendores sobre el negro terciopelo. En los rostros había tanta alegría, que la muchedumbre toda era una sonrisa, y no hacía falta que unos a otros se preguntasen a dónde iban, porque un zumbido perenne decía sin cesar: —¡A las Cortes, a las Cortes!—...».[6]
    • Fuente: Cádiz (1874), Capítulo VIII[6]
  • «-¿Pues no dice que llevo bata de seda?... Sí, para batas de seda estamos... Ahí tienes lo que te vale asomarte a la ventanita. Todo lo ves cambiado, todo lo ves equivocado; el tartán se te antoja seda, este color pardo, sucio, te parece grosella...
    -Pues yo juraría...
    -No jures, hijito, que es pecado... ¡Batas de seda...! Qué más quisiera yo».[7]

Refranes, proverbios, dichos y locucionesEditar

  • «Aunque la mona se vista de seda, mona se queda».[10]
    • Variante: «La mona, aunque la vistan de seda, mona se queda».[11]
  • «Dormido como coco de seda».[12]
    • Variante: «Dormir como coco de seda».[12]
  • «La mujer y la seda, de noche a la candela».[13]
  • «La seda con la mano, y con escobilla el paño».[14]
    • Variante: «Con escobilla el paño, y la seda con la mano».[15]
  • «Quien no roba ni hereda, no se rebuja en seda».[16]
  • «Seda y raso no dan estado, mas hacen al hombre autorizado».[17]
  • «Toca de seda, el rostro asea».[18]
  • «Toca de seda, toca de reina; toca de lino, toca de frío; toca de algodón, toca de honor».[18]
  • «Todos somos hijos de Adán y Eva, sino que nos diferencia la seda».[18]

ReferenciasEditar

  1. 1,0 1,1 1,2 Real Academia Española (2020). «Seda.» Diccionario de la lengua española (edición del Tricentenario, actualización 2020). Consultado el 28 de julio de 2021.
  2. Pardo Bazán, Emilia. La madre naturaleza: (2.ª parte de Los pazos de Ulloa), p. 61. Barcelona, Daniel Cortezo y Cía., 1887. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 28 de julio de 2021.
  3. Gómez de la Serna, Ramón (1962). Total de greguerías, p. 234. Aguilar. ISBN 8422657279.
  4. Neruda. Antología fundamental, p. 491. Andres Bello, 1997. ISBN 9789561315051. En Google Libros. Consultado el 28 de julio de 2021.
  5. García Lorca, Federico; Andrew A. Anderson (ed.). Antología poética, p. 39. Edición del Cincuentenario, 1986. En Google Libros. Consultado el 28 de julio de 2021.
  6. 6,0 6,1 Pérez Galdós, Benito (1878). Cádiz, Capítulo VIII, pp. 76-7. 2.ª ed. Madrid, Imprenta y Litografía de La Guirnalda. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 28 de julio de 2021.
  7. Wright, Chad C. (en inglés). «Imagery of light and darkness in La de Bringas». Anales galdosianos. Año XIII, 1978.CVC. Consultado el 28 de julio de 2021
  8. Pérez Galdós (1884), p. 141. Consultado el 28 de julio de 2021.
  9. Correas (1906), p. 90. Consultado el 28 de julio de 2021.
  10. Correas (1906), p. 45. Consultado el 28 de julio de 2021.
  11. Correas (1906), p. 203. Consultado el 28 de julio de 2021.
  12. 12,0 12,1 Correas (1906), p. 308. Consultado el 28 de julio de 2021.
  13. Correas (1906), p. 205. Consultado el 28 de julio de 2021.
  14. Correas (1906), p. 189. Consultado el 28 de julio de 2021.
  15. Correas (1906), p. 369. Consultado el 28 de julio de 2021.
  16. García-Borrón, Juan Pablo. Un viejo maestro de lengua: el refranero, p. 165. Edicions Universitat Barcelona, 2017. ISBN 9788447540846. En Google Libros. Consultado el 28 de julio de 2021.
  17. Correas (1906), p. 267. Consultado el 28 de julio de 2021.
  18. 18,0 18,1 18,2 Correas (1906), p. 440. Consultado el 28 de julio de 2021.

BibliografíaEditar

  • Correas, Gonzalo (1906). Vocabulario de refranes y frases proverbiales y otras formulas comunes de la lengua castellana en que van todos los impresos antes y otra gran copia. Madrid, Jaime Ratés.  En Internet Archive.