Marc Bloch

historiador francés (1886-1944)
Marc Bloch

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Marc Bloch (Lyon, 6 de julio de 1886-Saint-Didier-de-Formans, 16 de junio de 1944) fue un historiador francés especializado en la Edad Media y fundador de la Escuela de los Anales.

CitasEditar

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  • «El verdadero progreso surgió el día en que la duda se hizo examinadora —como decía Volney—; cuando las reglas objetivas, para decirlo en otros términos, elaboraron poco a poco la manera de escoger entre la mentira y la verdad».[1]
    • Fuente: Introducción a la historia. México, FCE, 1952, p. 66.
  • «Los relatos falsos han levantado a las masas. Las falsas noticias, en toda la multiplicidad de sus formas —simples habladurías, imposturas, leyendas—, han llenado la vida de la humanidad. ¿Cómo nacen? ¿De qué elementos extraen su sustancia? ¿Cómo se propagan, ganando amplitud a medida que pasan de boca en boca o de escrito en escrito? Preguntas todas ellas dignas de apasionar a cualquiera que guste de reflexionar sobre la historia».[2]
    • Fuente: Reflexiones de un historiador acerca de los bulos surgidos durante la guerra, 1921.
  • «No hay, pues, más que una ciencia de los hombres en el tiempo [la historia], y esa ciencia tiene necesidad de unir el estudio de los muertos con el de los vivos».[1]
    • Fuente: Introducción a la historia. México, FCE, 1952, p. 40.
  • «Una mentira, como tal, es a su manera un testimonio».[3]
    • Fuente: Introducción a la historia.
  • «Solo haría falta comprender un poco mejor a las personas, para conducirse en aquellos conflictos que resultan inevitables; con más razón para prevenirlos, si se está a tiempo».[4]
    • Fuente: Introducción a la historia.
  • «Tengamos cuidado, porque la superstición de la causa única, en historia, es a menudo la forma insidiosa de la búsqueda del culpable: es decir, del juicio de valor».[5]
    • Fuente: Introducción a la historia.

Citas sobre Marc BlochEditar

  • «El historiador tiene que ser infinitamente curioso; tiene que poder imaginar las emociones de personas que no se le parecen. No se puede llegar al fondo de un período histórico si no se trata de averiguar cómo era. Alguien dijo una vez, muy acertadamente, que el pasado es otro país. Los historiadores son, de alguna manera, escritores, novelistas: tienen que imaginar pero no pueden inventar, deben guiarse por los hechos. Y el historiador tiene sus propios sentimientos, pero ellos no deben interferir con las pruebas. En este sentido, el gran modelo es el francés Marc Bloch».[6]

ReferenciasEditar

  1. 1,0 1,1 Florescano, Enrique (julio-diciembre 1994). «La función social del historiador». Tzintzun: Revista de Estudios Históricos (20): 102-108. ISSN 1870-719X. 
  2. Pérez-Villanueva Tovar, Isabel (1991). «El estudio histórico de los hechos sociales: características y tendencias principales». Cuadernos de Historia Contemporánea (Universidad Complutense de Madrid) (13): 140. ISSN 0214-400X. 
  3. Combès, Isabelle (2015) [2005]. Institut français d’études andines, ed. Etno-historias del Isoso: Chané y chiriguanos en el Chaco boliviano (siglos XVI a XX). OpenEdition Books. ISBN 9782821844193. Consultado el 12 de diciembre de 2021 en Google Libros. 
  4. Paolo Pezzino (2012). Memory and Massacre: Revisiting Sant’ Anna di Stazzema. Palgrave Macmillan. ISBN 978-0-230-34078-7. Consultado el 20 de diciembre de 2021 en Google Libros. 
  5. Bloch, Marc (1952). Introducción a la historia. Fondo de Cultura Económica. p. 148. ISBN 950-057-003-3. 
  6. Costa, Ivana (diciembre de 2017). «Entrevista a Eric Hobsbawm». En Universidad Central de Venezuela, ed. Cuadernos del Cendes (Caracas) 24 (66). ISSN 2443-468X.