Ilíada

poema épico griego
(Redirigido desde «La Ilíada»)
Ilíada
El trunfo de Aquiles, óleo de Franz von Matsch (1892)
El trunfo de Aquiles, óleo de Franz von Matsch (1892)
Título original Ἰλιάς
Autor Homero
Idioma griego antiguo
Género epopeya griega
Enlaces externos
Wikipedia-logo.png Artículo en Wikipedia.
Wikisource-logo.png Obra en Wikisource.
Commons-logo.svg Multimedia en Wikimedia Commons.

La Ilíada es una epopeya griega, atribuido tradicionalmente a Homero.

CitasEditar

  • «Canta, oh diosa, la cólera del Pélida Aquiles; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Orco muchas almas valerosas de héroes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves —cumplíase la voluntad de Júpiter— desde que se separaron disputando el Atrida, rey de hombres, y el divino Aquiles».[1]
    • Fuente: Canto I, vers. 1-7.
  • «Combatid en escuadrón cerrado, junto a los bajeles; y quien sea herido mortalmente, de cerca o de lejos, cumpliéndose su destino, muera; que será honroso para él morir combatiendo por la patria, y su esposa e hijos se verán salvos, y su casa y hacienda no sufrirán menoscabo, si los aqueos regresan en las naves a su patria tierra».[2]
    • Fuente: Canto XV (exhorto de Héctor a los troyanos y a los licios)
  • «Como el perro que acosa con ágiles pies a un jabalí o a un león, le muerde, ya los muslos, ya las nalgas, y observa si vuelve la cara; de igual modo perseguía Héctor a los aqueos de larga cabellera, matando al que se rezagaba, y ellos huían espantados».[3]
    • Fuente: Canto VIII, vers. 335-349.
  • «El necio sólo conoce el mal cuando ha llegado».[4]
    • Fuente: Canto XX, vers. 178-198 (Aquiles enfrentando a Eneas).
 
Aquiles recibe a la embajada de Agamenón, Canto IX. (Óleo de Jean Auguste Dominique Ingres, 1801)
  • «La misma recompensa obtiene el que se queda en su tienda, que el que pelea con bizarría; en igual consideración son tenidos el cobarde y el valiente; y así muere el holgazán como el laborioso».[5]
    • Fuente: Canto IX, vers 307-400 (Aquiles en respuesta a Ulises).
  • «¡Oh amigos! ¡Sed hombres, mostrad que tenéis un corazón pundonoroso, y avergonzaos de parecer cobardes en el duro combate! De los que sienten este temor, son más los que se salvan que los que mueren; los que huyen, ni gloria alcanzan ni entre sí se ayudan.».[6]
    • Fuente: Canto XV (exhorto de Ayax Telamonio a los argivos) vers. 561-563.

ReferenciasEditar

  1. Segalá y Estalella (1908) p. 9.
  2. Segalá y Estalella (1908) p. 236.
  3. Segalá y Estalella (1908) p. 122.
  4. Segalá y Estalella (1908) p. 313.
  5. Segalá y Estalella (1908) p. 136.
  6. Segalá y Estalella (1908) p. 237.

BibliografíaEditar