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Gravedad

Consecuencia de la curvatura del espacio-tiempo.
«Ley de la Gravitación Universal: la fuerza ejercida entre dos cuerpos es proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que los separa» (Isaac Newton)
«Dado que existe una ley como la de la gravedad, el universo pudo crearse a sí mismo de la nada, como así ocurrió» (Stephen Hawking)
«La gravedad no se hace responsable de que las personas se enamoren» (Albert Einstein)

La gravedad es un fenómeno natural por el cual los objetos con masa son atraídos entre sí, efecto mayormente observable en la interacción entre los planetas, galaxias y demás objetos del universo. Es una de las cuatro interacciones fundamentales que origina la aceleración que experimenta un cuerpo físico en las cercanías de un objeto astronómico.

CitasEditar

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DEditar

  • «Dado que existe una ley como la de la gravedad, el universo pudo crearse a sí mismo de la nada, como así ocurrió. La creación espontánea es la razón de que exista algo, en vez de nada, de que el universo exista, de que nosotros existamos. No es necesario invocar a dios para que encienda la mecha y ponga el universo en funcionamiento».[1]
  • «De donde nuestra ligereza nos ha hundido, es preciso que de allí nos eleve la gravedad».
    • Giordano Bruno, (1548-1600), religioso, filósofo, astrónomo y poeta italiano.

EEditar

  • «El cuerpo humano, que una larga experiencia y costumbre nos han enseñado a considerar en su más alto desarrollo, como la perfección de la belleza y la gracia —"formado a imagen de Dios"— está totalmente condicionado por la fuerza de la gravitación en este mundo. Por lo que se ha podido comprobar, la intensidad de la gravedad no ha variado sensiblemente en esas edades geológicas que cubren la existencia de los seres vivos pensantes».
  • «El espacio dice a la materia como debe moverse; la materia con su gravedad dice al espacio como debe curvarse».
  • «El vapor flotante es un ejemplo tan cierto de la ley de la gravedad como una avalancha que cae».
  • «En cuanto a las fuerzas, el electromagnetismo y la gravedad que experimentamos en la vida cotidiana. Sin embargo, las fuerzas débiles y fuertes están más allá de nuestra experiencia ordinaria. Así que en la física, un montón de los bloques de construcción básicos tome 20a-o tal vez del siglo 21 equipos para explorar».
  • «¡En qué patéticos esclavos nos convertimos por el poder dominante de la gravedad sobre todas las cosas de la tierra! (...) Nuestro único consuelo es que no podemos solucionarlo. No es fallo nuestro: nos guste o no, tenemos que obedecer a la gravedad, nuestra tirana».
  • «Es curioso que las concepciones populares sobre seres perversos y malignos son del tipo que se producirían por una mayor gravitación —sapos, reptiles y animales nocivos que se arrastran—, mientras que el mismo demonio se representa tal vez como la forma definitiva que podría ser asumida por un cerebro pensante y su maquinaria necesaria si el poder de la gravitación aumentara hasta el punto más alto compatible con la existencia —una serpiente arrastrándose por el suelo—. Por otro lado, los tipos más elevados de la belleza son los que serían comunes en virtud de una gravedad disminuida. La hija de los dioses, divinamente alta, y el atleta saltando, nos agradan por el delicioso triunfo sobre la atracción hacia la tierra que su estatura o su salto implican».
    • William Crookes

LEditar

  • «La ley de la gravedad no es responsable de que la gente caiga enamorada».
    • Nota: De «enamorarse» en inglés, fall in love (literalmente, «caer en el amor»)]][2]
    • Albert Einstein (1879-1955), físico nacido en Alemania.

NEditar

  • «No me interesa tanto la mente humana como la maravilla de una naturaleza que es capaz de obedecer una ley tan simple y tan elegante como la ley de la gravedad».[3]
  • «Nuestros dos principales problemas son la gravedad y el papeleo. Nosotros podemos lidiar con la gravedad, pero a veces el papeleo es abrumador».
    • Wernher von Braun (1912-1977), ingeniero aeroespacial alemán, nacionalizado estadounidense.

PEditar

  • «Pero el hecho más impresionante es que la gravedad es muy sencilla. Es fácil enunciar por completo sus principios y no se ha dejado ninguna ambigüedad para que alguien pueda cambiar los conceptos sobre la ley. Es simple, por lo que es hermosa. Es simple en su modelo. No me refiero a que sea simple en su acción —los movimientos de los distintos planetas y las perturbaciones de uno sobre el otro pueden ser bastante complicadas de resolver, y seguir cómo se mueven todas esas estrellas en un cúmulo globular está más allá de nuestra capacidad—. Es complicado en sus acciones, pero el modelo básico o el sistema que lo explica es sencillo. Esto es común a todas nuestras leyes; todas ellas resultan simples, si bien son complejas en sus acciones reales».
  • «Pero, ¿podría la gravedad ser llamada una causa oculta, y expulsada de la filosofía, porque la causa de la gravedad está oculta y no se ha descubierto aún? Los que afirman esto, deben tener cuidado de no caer en un absurdo que pueda derribar los cimientos de toda la filosofía. Puesto que las causas proceden unas de otras en una cadena continua, las que son más complicadas de las que son más simples, cuando lleguemos a la causa más simple no podremos ir más allá... Estas causas más simples serían llamadas ocultas y serían rechazadas? Entonces tendremos que rechazar todo lo que dependa de ellas de modo inmediato».
    • Roger Cotes (1682-1716), matemático y astrónomo inglés.
  • «Presupone la imaginación popular que los seres espirituales deben ser completamente independientes de la gravedad, mientras que conservan las formas y proporciones que la gravitación haya fijado inicialmente... Cuando los seres espirituales se hacen visibles ya sea a los ojos del cuerpo o de nuestra visión interna, su objeto se vería frustrado si no aparecieran en una forma reconocible, de modo que su apariencia tomaría la forma del cuerpo y la ropa a los que nos hemos acostumbrado. Materialidad, forma y espacio, me veo obligado a creer, son condiciones temporales de nuestra existencia actual. Es difícil concebir la idea de un ser espiritual que tenga un cuerpo como el nuestro, condicionado por la exacta fuerza gravitatoria ejercida por la tierra, y con los órganos que presuponen la necesidad de alimentos y la necesidad de la eliminación de los productos de desecho. Es igualmente difícil, encerrados y atados como estamos por las ideas materialistas, el pensar en la inteligencia, el pensamiento, y la voluntad existiendo sin forma ni materia y sin el obstáculo de la gravitación o el espacio».
    • William Crookes.

UEditar

  • «Una copa acartona el recuerdo, pero, al propio tiempo , convierte la onerosa gravedad de tu cuerpo en una suerte de porosidad flotante... pasado el trance, sobreviene el decaimiento».

YEditar

  • «[...] Yo había saltado desde el borde del acantilado y justo cuando estaba a punto de dar contra el fondo, ocurrió un hecho extraodrinario: me enteré de que había gente que me quería. Que le quieran a uno de ese modo lo cambia todo. No disminuye el terror de la caída, pero te da una nueva perspectiva de lo que significa ese terror. Yo había saltado desde el borde y entonces, en el último instante, algo me cogió en el aire. Ese algo es lo que defino como amor. Es la única cosa que puede detener la caída de un hombre, la única cosa lo bastante poderosa como para invalidar las leyes de la gravedad».[4]

ReferenciasEditar

  1. Hawking, Stephen: El gran diseño (2010).
  2. Childress, David Hatcher. The Anti-Gravity Handbook. Adventures Unlimited Press, 2003. ISBN 1-931882-17-7, pág. 67.
  3. Feynman, Richard P.: El carácter de la ley física (1965).
  4. Auster, Paul: El palacio de la luna.