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Francisco Giner de los Ríos

pedagogo, filósofo y ensayista español
Francisco Giner de los Ríos

Véase también
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Francisco Giner de los Ríos (Ronda, Málaga, 10 de octubre de 1839 — Madrid, 18 de febrero de 1915) fue un pedagogo, jurista, filósofo y ensayista español, creador y director de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) y discípulo de Julián Sanz del Río.

CitasEditar

  • «Al residuo de naturaleza humana que providencialmente aún nos queda, es al que debemos solo eso poco y malo que tenemos todavía».
    • Fuente: Educación y enseñanza (1889).[1]
  • «¡Hay de la escuela donde el pobre maestro cuenta impaciente en el reloj los minutos que aún faltan para dar por terminada su clase! Muestra en efecto en esta disposición de su ánimo la muerte de sus antiguas esperanzas; el desaliento que en él engendra la sombría perspectiva de su porvenir; el desamor hacia una profesión que tal vez alcanzara con anhelo; y el vivo afán por vender su vana primogenitura a cambio de cualquiera otra ocupación que le libere de aquella monotonía, cercana a la esclavitud y verdaderamente odiosa para quien siente dentro de sí un aliento de vida».
    • Fuente: Obras Completas, tomo XII (1884).[2]
  • «Lo que más necesitan, aun los mejores de nuestros buenos estudiantes, es mayor intensidad de vida, mayor actividad para todo, en espíritu y cuerpo: trabajar más, sentir más, pensar más, querer más, jugar más, dormir más, comer más, lavarse más, divertirse más».
    • Fuente: Residencia de Estudiantes (1887).[3]
  • «No hay clases bajas; lo que hay es hombres bajos, que se encuentran con más frecuencia en las clases altas».[4]

Citas de Antonio Machado sobre GinerEditar

  • «Era don Francisco Giner un hombre incapaz de mentir e incapaz de callar la verdad; pero su espíritu fino, delicado, no podía adoptar la forma tosca y violenta de la franqueza catalana, derivaba necesariamente hacia la ironía, una ironía desconcertante y cáustica, con la cual no pretendía nunca herir o denigrar a su prójimo, sino mejorarle. Como todos los grandes andaluces, era don Francisco la viva antítesis del andaluz de pandereta, del andaluz mueble, jactancioso, hiperbolizante y amigo de lo que brilla y de lo que truena».
    • Fuente: Museo Virtual del CSIC.[5]
  • «Yo era entonces un niño, él tenía ya la barba y el cabello blanco. En su clase de párvulos, como en su cátedra universitaria, don Francisco se sentaba siempre entre sus alumnos y trabajaba con ellos familiar y amorosamente. El respeto lo ponían los niños o los hombres que congregaba el maestro en torno suyo. Su modo de enseñar era socrático: el diálogo sencillo y persuasivo. Estimulaba el alma de sus discípulos -de los hombres o de los niños- para que la ciencia fuese pensada, vivida por ellos mismos”.»
    • Fuente: Boletín de la Institución Libre de Enseñanza nº 664.[6]
  • «Sólo sabemos
    que se nos fue por una senda clara,
    diciéndonos: Hacedme
    un duelo de labores y esperanzas.
    Sed buenos y no más, sed lo que he sido
    entre vosotros: alma».
    (fragmento del poema “A Don Francisco Giner de los Ríos”, escrito por Machado, con motivo de la muerte de su maestro).
    • Fuente: Campos de Castilla.[7]

ReferenciasEditar

  1. F. Giner de los Ríos. Educación y enseñanza. Madrid: [s.n.] (Ronda : Imp. de "El Tajo") 1889. Edición digital de la BNE: página XI.
  2. F. Giner: «Maestros y Catedráticos», en Obras Completas, tomo XII, Madrid, Ediciones La Lectura; páginas: 88-89 y 73.
  3. Repositorio de citas en la web de la Residencia de Estudiantes.
  4. Ortega Blake, Arturo. El gran libro de las frases célebres (pdf en línea). Penguin Random House Grupo Editorial. México, 2013. ISBN 9786073116312. p. 535.
  5. CSIC: Museo Virtual
  6. Publicado con el título de “Don Francisco Giner de los Ríos”, en Boletín de la Institución Libre de Enseñanza nº 664, junio, Madrid, página 220. Había sido inicialmente publicado en la revista Idea Nueva, de Baeza, el 23 de febrero de 1915. En línea.
  7. Antonio Machado. Poesías). 9ª ed. (1970). Editorial Losada, Buenos Aires, 1943.