Alicia en el país de las maravillas

novela de Lewis Carroll
Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas
Título original Alice's Adventures in Wonderland
Autor Lewis Carroll
Publicación 1865 (hace 155 años)
Idioma Inglés
«Siempre se llega a alguna parte si se camina lo bastante».

Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas es una obra de Lewis Carroll narrada en clave de cuento y publicado en 1865.

Citas del libroEditar

  • «—¿Y de qué sirve un libro sin dibujos ni diálogos?».
    • Alicia
  • «Alicia estaba ya tan acostumbrada a que todo cuanto le sucediera fuera algo extraordinario, que le pareció de los más soso y estúpido que la vida siguiera por el camino normal».
  • «Alicia empezó a sentirse medio dormida y siguió diciéndose como en sueños: "¿Comen murciélagos los gatos? ¿Comen murciélagos los gatos?" Y a veces: "¿Comen gatos los murciélagos?" Porque, como no sabía contestar a ninguna de las dos preguntas, no importaba mucho cual de las dos se formulara».
  • «Alicia se daba por lo general muy buenos consejos a sí misma (aunque rara vez los seguía)».
  • «—Llamar a la puerta serviría de algo —siguió el lacayo sin escucharla—, si tuviéramos la puerta entre nosotros dos. Por ejemplo, si tú estuvieras dentro, podrías llamar, y yo podría abrir para que salieras, sabes».
  • «—Si hubiera crecido —se dijo a sí misma—, hubiera sido un niño terriblemente feo, pero como cerdito me parece precioso».
  • «—Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca».
    • Gato de Cheshire
  • «—¡Vaya! —se dijo Alicia. —He visto muchísimas veces un gato sin sonrisa, ¡pero una sonrisa sin gato! ¡Es la cosa más rara que he visto en toda mi vida!».
  • «—Necesitas un buen corte de pelo —dijo el Sombrerero».
  • «—¿En qué se parece un cuervo a un escritorio?».
    • Sombrerero
  • «—Si conocieras al Tiempo tan bien como lo conozco yo —dijo el Sombrerero—, no hablarías de matarlo. ¡El Tiempo es todo un personaje!».
  • «—La teoría del verdugo era que resultaba imposible cortar una cabeza si no había cuerpo del que cortarla; decía que nunca había tenido que hacer una cosa parecida en el pasado y que no iba a empezar a hacerla a estas alturas de su vida».
  • «— La teoría del Rey era que todo lo que tenía una cabeza podía ser decapitado, y que se dejara de decir tonterías».
  • «—La teoría de la Reina era que si no solucionaban el problema inmediatamente, haría cortar la cabeza a cuantos la rodeaban».
  • «—Todo tiene una moraleja, sólo falta saber encontrarla».
    • La duquesa
  • «—Empieza por el principio —dijo el Rey con gravedad— y sigue hasta llegar al final; allí te paras».
  • «—Y cuando termines de hablar...¡te callas!».

Véase tambiénEditar