Proverbios malgaches

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Proverbios, refranes y dichos de MadagascarEditar

  • «Cerca de una cascada el paisaje será bello, pero si hay una rana no podrás dormir».[1]
  • «Cuando los blancos se hacen la guerra, la tierra se convierte en fuego».[2]
  • «Cuando un pobre saca la mano, siempre se cree que es para robar».[3]
  • «El avaro amasa su fortuna para los que le enterrarán».[3]
  • «El dolor es un tesoro precioso que solo se descubre en aquellos a los que amas».[2]
  • «El mudo canta su alegría en el silencio de su corazón».[2]
  • «El orgullo es como la cola de los perros, cada cual lo lleva tan alto como puede».[2]
  • «El rey es como el fuego: si se aleja uno de él se tiene frío; pero si se acerca uno demasiado, quema».[4]
  • «El soberano reina gracias a su pueblo, como el río canta gracias a sus piedras».[4]
  • «Es inútil querer retener el agua entre los dedos».[2]
  • «La carga de una hormiga es un grano de arroz».[2]
  • «La desgracia es, para unos, no haber dicho lo que han visto, y para otros no haber creído lo que han oído».[2]
  • «La hormiga adherida al cuerno del zebú se imagina que ella tiene algo que ver en el balanceo de la cabeza de aquél».[5]
  • «La mentira es como la arena: ligera cuando se esparce y dura cuando se levanta».[2]
  • «La riqueza es como los pelos de la nariz: si se arrancan molesta; y si no se arrancan, molestan también».[3]
  • «Las desdichas, como las ovejas, no nos preceden; nos siguen, como los perros».[2]
  • «Las lágrimas, como las nubes, cuando se hacen grandes, caen».[2]
  • «La única defensa del débil es su honestidad».[2]
  • «Los oídos son como habitaciones en las que nada se pierde».[2]
  • «Los pequeños manotazos no hieren la mano».[2]
  • «Los saltamontes no se olvidan del cielo».[6]
  • «Nadando contra ella, aumenta la violencia de la corriente».[2]
  • «Ningún disgusto merece ser recordado».[2]
  • «No golpées con los pies la piragua que te ha ayudado a cruzar el río».[2]
  • «No hables mal de nada por lo que no hayas pasado aún».[2]
  • «No te dejes cegar por el humo de la casa del vecino».[4]
  • «Ser rico y privarse no es ser rico, sino hacerse guardián de equipajes».[7]

ReferenciasEditar

  1. Acerete (1967), p. 39.
  2. 2,00 2,01 2,02 2,03 2,04 2,05 2,06 2,07 2,08 2,09 2,10 2,11 2,12 2,13 2,14 2,15 2,16 Acerete (1967), pp. 243-9.
  3. 3,0 3,1 3,2 Acerete (1967), p. 109.
  4. 4,0 4,1 4,2 Acerete (1967), pp. 314-5.
  5. Acerete (1967), p. 39.
  6. Acerete (1967), p. 39.
  7. Acerete (1967), p. 109.

BibliografíaEditar

  • Acerete, Julio C. (1967 1.ª ed.). Proverbios, adagios y refranes del mundo entero. Bruguera.