Narraciones extraordinarias

Narraciones Extraordinarias. Obra del periodista romantico, escritor y poeta Edgar Allan Poe. Fue desarrollada en 1847[1] y fue publicada oficialmente, bajo la Ed. Julio Cortazar en 1969[2]. Contando historias impresionantes como: "El gato Negro", "La Máscara de la muerte Roja", "Enterrado Vivo" y "William Wilson". Siendo pues una de las obras, más reconocidas de este autor en el genero gótico.

CitasEditar

  • «Chéjov por su parte, cultivó más aún la profundidad sicológica y convirtió al cuento en vehículo para explorar los estados de ánimo, las resignaciones y los autoengaños del hombre común y corriente»
  • «El que entre aquí vencedor será; el que mate al dragón el escudo ganará»
  • «Al regresar del desvanecimiento a la vida hay dos etapas: primero, es el sentido de la existencia moral o espiritual, despues el de la existencia física. Parece probable que si llegando a la segunda etapa, pudiéramos evocar las impresiones de la primera, encontraríamos todos los elocuentes recuerdos del abismo transmundano. Y este abismo, ¿que es?, ¿como distinguiremos sus sombras de las de la tumba? Pero si las impresiones de lo que denominado la primera etapa, no son recordadas voluntariamente, sin embargo después de un largo intervalo, ¿no aparecen involuntariamente y nos maravillamos al pensar de donde provienen?»
  • «Después, muy repentinamente, el pensamiento y un espanto estremecedor y un intenso esfuerzo por comprender mi verdadero estado [...] Después un brusco renacimiento del alma, y una afortunada tentativa de movimiento»
  • «Pero mi alma tomaba un interés exagerado en las futilidades y me empeñé arduamente en darme cuenta del error que había cometido en mis medidas»
  • «Cuando llevé una parte a mis labios, me llegó a la mente una idea casi de gozo, de esperanza. No obstante, ¿qué había de común entre la esperanza y yo? Era, digo, un pensamiento informe; el hombre los tiene a menudo, parecidos a esos, ideas que no se han completado jamás»
  • «[...] y entonces se desarrolló en mí para mi postrera e irrevocable recaída, el espíritu de la perversidad, del que la filosofía ni hace mención»
  • «Porque con la misma seguridad con que creo que existe mi alma, creo también que la perversidad es uno de los impulsos primitivos del corazón humano y una de las facultades o sentimientos elementales que dominan el carácter del hombre»
  • «Pero así como en ética el mal es una consecuencia del bien, en la realidad, es del placer que ha nacido el dolor o la memoria de la dicha pasada es la pena de hoy, o las agonías presentes tienen su origen en los éxtasis que pueden haber existido»
  • «[...] no como un ser de la tierra, corpóreo, sino como la abstracción de ese ser; no como una cosa para admirar, sino para analizar, no como un objeto de amor, sino como un tema de la más oscura e irregular especulación»
  • «[...] los sometía a todas las luces. Los volvía en todos sentidos. Detenía mi atención sobre todas sus peculiaridades. Reflexionaba respecto a su forma. Cavilaba sobre la alteración de la naturaleza. Me estremecía cuando les prestaba en su imaginación, un poder sensitivo y consciente y hasta sin la ayuda de los libros, una capacidad de expresión moral»
  • «Hallo cierto placer, tanto como me es posible experimentar en estos instantes, distrayendo mi pensamiento con estos recuerdos»
  • «¿Qué dira? ¿Qué dirá esta conciencia horrible, este espectro que marcha en mi camino?» (Chamberlayne, Pharronida)
 
Me he entretenido a veces —escribe Poe— tratando de imaginar cuál seria el destino de un individuo dueño (ó más bien víctima) de un intelecto muy superior a los de su raza. Naturalmente tendría consciencia de su superioridad y no podría impedirse (sí estuviera constituido en todo lo demás como un hombre) manifestar esa conciencia . Y como sus opiniones y especulaciones diferirían ampliamente de las de toda la humanidad no cabe duda de que lo considerarían loco... El infierno es capaz de inventar una tortura peor que la de ser acusado de debilidad anormal por el hecho de anormalmente fuerte...
 
  • «No tenía más que un consuelo, y era que la imitación, lo que podía apreciarse, no era notada más que por mí solamente, y que yo sólo tenía que soportar con paciencia las sonrisas misteriosas y extrañamente sarcásticas de mi homónimo»
  • «Poseía el temperamento natural del genio, era una mezcla de misantropía, sensibilidad y entusiasmo»
  • «El asunto no era de mi incumbencia, desde luego, pero aún así no cejaba en mis deseos de intentar la solución de ese enigma»
  • «Se encontrará en fin, que el ingenioso es siempre imaginativo, y el verdadero imaginativo no es nunca otra cosa que un analista»
  • «Fui grandemente sorprendido, además, por la vasta extensión de sus lecturas; y sobre todo, sentí mi alma prendada por el extravagante fervor y la vívida frescura de su imaginación»
  • «Con ayuda de esto, sumergíamos nuestras almas en los sueños leyendo, escribiendo o conversando, hasta que éramos avisados, por el reloj, del advenimiento de la verdadera oscuridad»
  • «Así como el hombre fuerte, se regocija en ejercicios que llamen sus músculos a la acción, el analista goza con esa actividad que desembrolla»
  • «Las vías de Dios en la naturaleza, así como en la providencia, no son nuestras vías, y los modelos que ideamos no tienen relación alguna con la amplitud, la profundidad, y la inescrutabilidad de sus obras, que contienen un abismo más hondo que el pozo de Demócrito»
  • «Allá están Islesen, hotholm keildhelb, suarven, y buckolm. Más lejos entre moskoe y vurrgh, otterholm, flimen, sandflesen, y stockholm. Tales son los verdaderos nombres de esos lugares, Pero, por qué creí necesario nombrárselas, no lo sé, ni lo entiendo más que usted mismo. ¿Oye usted algo? ¿Nota usted algún cambio en el agua?»
  • «Hay cuerdas en los corazones de los más viciosos, que no pueden ser tocadas sin emoción. Hasta para los más completamente perdidos, para quienes la vida y la muerte es mero juego, hay asuntos sobre los que no puede dirigírseles una sola broma»
  • «Ocurre a veces que hasta examinándolo con el frio escalpelo de la razón, puede parecer un infierno el mundo de nuestra triste humanidad; porque la imaginación del hombre no es un mago que pueda impunemente explorar los lugares más recónditos»
  • «Allí había realmente un misterio que me sentía incapaz de descifrar; pero desde este mismo momento, me pareció ver lucir una débil claridad en las recónditas regiones de mi pensamiento; una especie de tenue rayo de luz intelectual, una concepción embrionaria de la verdad, de la que nuestra aventura nocturna nos ha dado una tan espléndida demostración»

notasEditar

  1. Narraciones Extraordinarias de Edgar Allan Poe, version traducida por Charles Baudelaire en 1847. Consultado el 05 de enero de 2016.
  2. Traducción de 69 cuentos de Edgar Allan Poe; por Julio Cortázar Consultado el 05 de enero de 2016.

Fuente:Editar

  • Edgar Allan Poe (1847) "Narraciones extraordinarias" pp. 258