Madeleine Albright

política estadounidense (1937-2022)
Madeleine Albright
«El infierno tiene reservado un lugar especial para las mujeres que no ayudan a otras mujeres».
«El infierno tiene reservado un lugar especial para las mujeres que no ayudan a otras mujeres».
Véase también
Wikipedia-logo.png Biografía en Wikipedia.
Commons-logo.svg Multimedia en Wikimedia Commons.
Wikidata-logo-en.svg Datos en Wikidata.
Esta página contiene citas de una persona fallecida el año pasado.
Copyright red.svg Dependiendo de cómo se publicaran, pueden estar protegidas por derechos de autor. Deben usarse según las políticas de licencias de Wikiquote.

Madeleine Albright (Praga, Checoslovaquia, 15 de mayo de 1937 - Washington D. C., 23 de marzo de 2022) fue una política y diplomática estadounidense.

CitasEditar

  • «El infierno tiene reservado un lugar especial para las mujeres que no ayudan a otras mujeres». [There's a special place in hell for women who don't help other women].[1]
  • «Hay mucho espacio en el mundo para hombres mediocres pero no hay para mujeres mediocres». [There's plenty of room in the world for mediocre men, but there is no room for mediocre women].[2]
  • «La diferencia entre los humanos y otros mamíferos es que sabemos cómo personalizar». [The difference between humans and other mammals is that we know how to accessorize]. [3]
  • «Los buenos no siempre ganan, especialmente cuando están divididos y menos decididos que sus adversarios». [Good guys don't always win, especially when they are divided and less determined than their adversaries]. [4]

Digresiones sobre el fascismoEditar

  • «Al utilizar el término 'fascista' se revela uno a sí mismo. Para alguien de extrema izquierda, prácticamente cualquier gerifalte del mundo empresarial encaja en la denominación. Para quienes están en la derecha no tan extrema, Barack Obama es un fascista -además de un socialista y un musulmán oculto-. Para un joven rebelde, puede aplicarse el marchamo de fascismo a cualquier restricción en el uso del móvil que venga impuesta por sus padres. Cuando la gente airea sus frustraciones cotidianas, esta palabra sale de miles de bocas: a los profesores se los tacha de fascistas, y lo mismo sucede con las feministas, los chovinistas, los profesores de yoga, la policía, los dietistas, los burócratas, los blogueros, los ciclistas, los editores, los que acaban de dejar de fumar y los que fabrican envases a prueba de niños. Si seguimos permitiendo esta rección puede que pronto nos sintamos autorizados a llamar fascista a alguien o algo que consideremos inaguantable, restando así fuerza a lo que debería ser un término potente».[5]

ReferenciasEditar

  1. Anna Lindh Memorial Lecture, Estocolmo, 2004. Incluido por Ratcliffe, Susan en Oxford Essential Quotations, 6.ª ed. Oxford University Press, 2018. ISBN 9780191866692. Consultado el 16 de noviembre de 2020.
  2. What Madeleine Albright Wants Women To Know, por FrancesBridges Forbes 24.06.2015.
  3. Solo en Manjunath.R · 2021.
  4. Sitio: washingtonpost.com 2018/05/31
  5. Fascismo: Una advertencia, por Madeleine Albright 2018. Trad. de María José Viejo. Paidos Ed. isbn 9788449335051.