La mujer del piloto

La mujer del piloto
Obra original
Título original The Pilot's Wife
Autor Anita Shreve
Editorial Little, Brown and Company
Idioma Inglés
Género Novela
Traducción
Editorial Planeta.
Páginas 368
ISBN 9788408034339

La mujer del piloto es una novela de Anita Shreve escrita en 1998.[1] Es la tercera novela de la trilogía que la autora sitúa en una gran casa de la costa de Nueva Inglaterra. La protagonista, Kathryn Lyons, intentará desvelar las causas del accidente aéreo en el que ha muerto su marido. Durante su búsqueda descubrirá los secretos que este había guardado durante años.[2]

CitasEditar

  • «Después de todo, el que se iba no sentía lo mismo que el que se quedaba atrás»
  • «Y entonces ella pensó cuán raro era que un desastre —la clase de desastre que hacia que el cuerpo se te quedara sin sin sangre y te vaciaba el aire de los pulmones y te golpeaba una y otra vez en la cara— pudiera ser en ocasiones, algo tan bello»
  • «Uno era un azul desvaído, casi traslúcido, como un cielo de acuarela; el otro era un azul intenso, brillante»
  • «Ella siempre se ha maravillado de la velocidad con que la mente se forma una opinión... un segundo, dos a lo sumo, antes incluso de que nadie se haya movido o pronunciado una sola palabra»
  • «—Nunca alimente a la prensa —se apresuró a decir Robert—. Son como los perros en busca de afecto. Se mueren porque los dejen entrar en casa»
  • «—Me gusta pensar en mí mismo como alguien que teje un capullo en torno a la familia —afirmó él—, que la protege del mundo exterior»
  • «Se trataba de una reacción refleja, se dijo, esa incapacidad de digerirlo, el deseo de escupirlo todo, como si de flema se tratara»
  • «La sorprende que un hombre pueda obligar a un avión a hacer trucos, trucos con la gravedad, con la fisica, con el destino»
  • «Ésta se preguntaba a veces si las parejas de antes hacían el amor con mayor frecuencia que las de ahora, por la sencilla razón de qué las camas eran más estrechas»
  • «Aún cuando sepas que las palabras que pronuncias son las peores, siempre llega un momento en que no puedes echarte atrás, en que no puedes retroceder»
  • «Las bocas aparecían ampliadas, babosas; los colores alrededor se avivaban y se atenuaban. En un momento dado se preguntó si iba a desmayarse»
  • «A los medios de comunicación se les ocurre una idea y la sueltan antes de haberla confirmado. Es terrible. Es irresponsable. Y no es cierto»
  • «Porque en este momento no quiero mentiras. Las cosas no pueden mejorar y no quiero fingir. Sólo quiero que me dejen en paz»
  • «—Cuando ocurrió solo podía pensar en lo traicionero que es el océano, la rapidez con que puede llevarse a una persona, sucede muy de prisa ¿verdad?»
  • «El término, un término que no suele emplear, la escandaliza»
  • «De hecho, a kathryn le hubiese gustado que su hija durmiera meses enteros, en un pacífico estado de coma, para despertar sin gran conciencia del tiempo y evitar que la golpeara una y otra vez ese dolor siempre nuevo, absurdo y lacerante»
  • «A veces se echa a reír como una histérica. Se diría que ninguna de sus reacciones es la indicada. Aunque me gustaría saber qué es lo indicado. Le dije que la vida no se desintegra, así, sin más, que no podemos romper todas las reglas y ella me contestó, con toda razón, que todas las reglas ya estaban rotas»
  • «Además mi vida, está llena de cientos de breves recuerdos que me pillan con la guardia baja. Son como minas en un campo minado, dispuestas a estallar»
  • «Eso hacía uno con la gente, pensó, forjarse retratos, añadir las pinceladas que faltaban, esperar a que la forma y el color se materializaran»
  • «Se levantó y volvió a meditar sobre el significado de los versos. Le decían poco, pero tal vez, si lo encontraba, el poema le sugeriría algo»
  • «Detrás de la risa, ella percibe la ligera tensión que le provoca el esfuerzo de mostrarse sociable, la pregunta afable de sus ojos: ¿cuándo acabará todo esto?»
  • «Una cara hermosa, una cara que las gentes se vuelven a mirar cuando se cruzan con ella»
  • «Le dijo que lo estaba pasando tan bien como se podía en estas circunstancias, que era, a fin de cuentas, lo que la gente deseaba oír»
  • «La dificultad residía en que la mente no acertaba a adaptarse a la idea de que el avión, con todo su peso, pudiera desafiar la gravedad y mantenerse en el aire. Entendía la teoría aerodinámica del vuelo, entendía que las leyes de la física lo posibilitaban, pero su corazón de momento, lo rechazaba. Su corazón sabía que el avión podía caer del cielo»
  • «A veces, pensó, el valor consiste sencillamente en poner un pie delante del otro y no detenerse»
  • «Parecía que la habían acuchillado, que el arma había penetrado tan a fondo que la herida todavía no le dolía, sino qué sólo provocaba un shock. Y el shock parecía conllevar cortesía»
  • «En eso residía la dificultad, en dejar salir las preguntas y, a la vez, reprimir las imágenes»
  • «¿no? Y ahora se preguntó: en la mente de un hombre, ¿quién es la esposa más importante, aquella a la que deseaba proteger al no revelar la existencia de la otra? ¿O aquella a la que contaba todos sus secretos?»
  • «Se dio cuenta de que si nunca sospechabas nada de alguien, no se te ocurriría sospechar»
  • «En casa, pensó. Eso si que era un concepto interesante»
  • «Según una teoría de Julia, si uno lloraba en público uno se resfriaba, no tanto como castigo por mostrar las emociones, como por la irritación de las membranas en presencia de gérmenes ajenos»
  • «Experimentaba una sensación casi de libertad, la libertad de vivir sin miedo. Sin embargo, sabía que esta libertad no era sino una ilusión y que tal vez la aguardarán momentos peores»
  • «Como cuando se tiene que contar repetidamente una historia, cada vez ligeramente distinto porque un hecho ha cambiado, un detalle ha variado. Y si suficientes detalles varían, o si los hechos son lo bastante importantes, quizá la historia tome un giro totalmente diferente y no se asemeje en nada a la que se ha contado la primera vez»
  • «Había aprendido a convivir con ellos, como se aprende a vivir con un tic, el tartamudeo o una rodilla que de vez en cuando envía un ramalazo de dolor al resto del cuerpo»

ReferenciasEditar