José Raúl Capablanca

ajedrecista cubano
José Raúl Capablanca y Graupera
Véase también
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José Raúl Capablanca y Graupera (La Habana, 19 de noviembre de 1888 - Nueva York, 8 de marzo de 1942) fue un ajedrecista cubano, campeón mundial de ajedrez de 1921 a 1927. Por su genio precoz, fue apodado "el Mozart del ajedrez"; por el aura de invencibilidad en su época dorada se le llamó "la máquina del ajedrez".

  • «Aprendí a jugar al ajedrez antes que a leer». [1]
  • «Cuando ustedes ven una posición, se preguntan qué puede suceder, qué sucederá. Yo lo sé». [2]
  • «Hay miles, pero en cualquiera de ellos deben prevalecer dos principios básicos: proteger al rey con el mínimo de piezas y atacar al rey contrario con el máximo de piezas. Y otra cosa, es necesario eliminar cuanto antes la hojarasca del tablero». [3]
    • Nota: Respuesta a la pregunta "¿un ejemplo de plan correcto?"
  • «Nada es tan saludable como una paliza en el momento oportuno. De pocas partidas ganadas tengo aprendido tanto como de la mayoría de mis derrotas». [4]
  • «Señores, ustedes me sorprenden. Este es un final para principiantes, que todos ustedes deberían saber de memoria. En mis libros está explicado cómo se gana». [5]
    • Nota: Respuesta al ser preguntado por un jugador de nivel que había terminado en tablas su partida con otro de igual nivel, si hubiera podido ganar la partida.
  • «Sólo estudio ajedrez cuando juego una partida». [1]
  • «Un buen jugador siempre tiene suerte. Pero debe ser, por otra parte, coherente consigo mismo. Si ha pensado en un plan correcto debe llevarlo a cabo rigurosamente». [3]
    • Nota: Respuesta a la pregunta "¿Y la suerte?"
  • «Yo sé a simple vista cómo ha de tratarse una posición, lo que puede ocurrir, lo que va a suceder; otros hacen ensayos, pero yo sé, yo sé». [6]

Citas sobre Capablanca

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  • «Radiante y esbelto, vestido impecablemente de la cabeza a los pies y con una sonrisa de salón en su cara finamente esculpida, tiene un aspecto encantador sentado a la mesa. No denota ni el más mínimo signo de esfuerzo. Da la impresión de que para él el ajedrez no puede ser un oficio, sino sólo una diversión». [7]
  • «En Capablanca todo es legendario, excepto que por supuesto se sabe que nació». [8]
  • «Capablanca fue el mejor jugador de todos los tiempos porque no necesitó molestarse». [9]
  • «Ha muerto el más grande ajedrecista de todos los tiempos. Jamás volverá a nacer uno igual». [10]

Referencias

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  1. 1,0 1,1 Citado en Álvarez Gil, Antonio. Perdido en Buenos Aires. Editorial EDITUM, 2010. ISBN 9788483710425. p. 180.
  2. Citado en Rix, Miguel. Chess, un jaque al nuevo orden mundial. Editorial Lulu.com, 2010. ISBN 9788461389858. p 15.
  3. 3,0 3,1 Citado en Álvarez Gil, Antonio. Perdido en Buenos Aires. Editorial EDITUM, 2010. ISBN 9788483710425. p. 117.
  4. Pinilla, Daniel. Hasta el mojito siempre: Viaje a la Cuba eterna en las ¿postrimerías? del castrismo. Editorial Samarcanda, 2016. ISBN 9781635031935. p. 448.
  5. Capablanca, José Raúl. Lecciones elementales de ajedrez. Editorial Fundamentos, 1999. ISBN 9788424503307. pp. 9-10.
  6. Perdido en Buenos Aires. Antonio Álvarez Gil. Litres, 2021. ISBN 9785042781087. Página 104. En Google books. Consultado el 15 de marzo de 2021.
  7. Ortega, Josefina. Con Capablanca en las calles del mundo.
  8. El largo adiós de Capablanca
  9. La vuelta al Ajedrez en 90 años. Ocho Libros Editores, 2005. ISBN 9789568018191. Página 41. En Google books. Consultado el 15 de marzo de 2021.
  10. Cuba internacional, Números 310-319. Colaborador Prensa Latina. Agencia Prensa Latina, 1998. Página 39. En Google books. Consultado el 15 de marzo de 2021.