Diferencia entre revisiones de «Francisco de Quevedo»

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* «Cuando el avaro dice: tengo un tesoro, el preso dice: tenga una cárcel».
** Variante: «Y sería lo propio decir el avaro que él tiene el tesoro, que si el preso dijese que él tiene la cárcel».<ref>{{Versalita|Quevedo}}, Francisco de; Tarsia(1772), Pablo Antonio de. Obras de don Francisco de Quevedo y Villegas. Tomo II. Madrid 1772. Por don Joachín Ybarra, Impresor de cámara de S.M., p. 393.</ref>
 
=== D ===
 
=== E ===
 
* «En tanto en [[Cataluña]] quedase un solo [[catalán]], y piedras en los campos desiertos, hemos de tener enemigos y [[guerra]]».<ref>{{Versalita|Cervera}}, César. [http://www.abc.es/espana/20141023/abci-quevedo-poeta-hostilidad-cataluna-201410221807.html «¿Cuál fue el origen de la hostilidad de Francisco de Quevedo hacia los catalanes?» ABC.es 23 de octubre de 2014 [http://www.abc.es/espana/20141023/abci-quevedo-poeta-hostilidad-cataluna-201410221807] ABC.html] </ref>
 
* «El [[agradecimiento]] es la parte principal de un hombre de bien».<ref>{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 26.</ref>
* «El [[amistad|amigo]] ha de ser como la sangre, que acude luego a la herida sin esperar que le llamen».<ref>{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 34.</ref>
 
* «El amigo interesado mira a su [[amor propio]]; el verdadero, sólo al bien del amigo».<ref>{{Versalita|Garcia Serrano}}, Jaime. ''Sea Usted Unauna Computadoracomputadora Humanahumana''. Editor LibrosEnRed, 2004. ISBN 978-98-75610-86-6, p. 116.</ref>
 
* «El [[amor]] es fe y no ciencia».<ref>{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 38.</ref>
 
* «El amor es la última filosofía de la tierra y del cielo».<ref name=herran117/>
* «El amor es la última filosofía de la tierra y del cielo».<ref>Herrán, Andrea; Santos, Modesto. Sentencias político-filosófico-teológicas: (en el legado de Antonio Pérez, Francisco de Quevedo y otros) : del tacitismo al neoestoicismo. Edición, estudio introductorio y notas de Andrea Herrán y Modesto Santos. Anthropos Editorial, 1999. ISBN 84-7658-557-8, p. 117.</ref>
 
* «El árbol de la vida es la comunicación con los amigos; el fruto, el descanso y la confianza en ellos».<ref>Herrán, Andrea; Santos, Modesto. Sentencias político-filosófico-teológicas: (en el legado de Antonio Pérez, Francisco de Quevedo y otros) : del tacitismo al neoestoicismo. Edición, estudio introductorio y notas de Andrea Herrán y Modesto Santos. Anthropos Editorial, 1999. ISBN 84-7658-557-8, p. 124.</ref>
* «El exceso es el [[Veneno|veneno]] de la [[razón]]».<ref>{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 123.</ref>
 
* «El mayor despeñadero, la confianza».<ref name=herran117>{{Versalita|Herrán}}, Andrea; {{Versalita|Santos}}, Modesto. ''Sentencias político-filosófico-teológicas: (en el legado de Antonio Pérez, Francisco de Quevedo y otros) : del tacitismo al neoestoicismo. Edición, estudio introductorio y notas de Andrea Herrán y Modesto Santos''. Anthropos Editorial, 1999. ISBN 84-7658-557-8, p. 117.</ref>
 
* «El ocio es la pérdida del salario».<ref> {{Versalita|Gomez de Quevedo y Villegas}}, Francisco. ''Obras'': Tomo VI. Madrid, 1791. Imprenta de Don Antonio de Sancha., p. 323.</ref>
 
* «El que quiere de esta [[vida]] todas las cosas a su gusto, tendrá muchos disgustos».<ref>{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 145.</ref>
* «El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor».<ref>{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 282.</ref>
 
* «Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja».<ref>VariosVV. AA. ''Curiosidades históricas de España''. Editorial Litres, 2017. ISBN 978-5-17-085099-0. , p. 38-.</ref>
** ''Nota:'' La Reina era coja, y nadie en la corte se atrevía a nombrar siquiera el tema. Sin embargo, Quevedo apostó con sus amigos a que se lo diría en público y en la corte. Entonces cogió un ramo de claveles blancos y otro de rosas rojas y se dirigió a la Reina con la mencionada frase. Por supuesto ganó la apuesta.
 
* «...En besos, no en razones».<ref>{{Versalita|Sefchovich}}, Sara. ''El cielo completo: Mujeres escribiendo, leyendo''. Editorial Oceano, 2 sept. 2015. ISBN 978-6-07-735742-1.</ref><ref>{{Versalita|Velasco}}, Teresa. ''Cartografía de un poema''. Editorial Seleer. ISBN 978-8-49-455339-4., p. 81.</ref>
 
* «Haces lo que padeces y te imitas».<ref name= Quevedo>{{Versalita|Quevedo}} (1772), Tomo IV, p. 335355.</ref>
** Versión completa: Título: ''Marido paciente, que imagina satisfacerse de su deshonra con hacer a otros casados ofensas.''
** Solo en ti se mintió justo el pecado,<br/>Siendo injusto en trabajos y placeres; <br/>Pues que quitando a muchos sus mujeres <br/>Con tu mujer a, muchos has pagado. <br/>Si los cuernos que pones te has quitado, <br/>De tus sienes los huesos ¿qué prefieres? <br/>No pones cuernos, si entenderlo quieres: <br/>Cuernos truecas con premio de contado. <br/>Cobras, no haces, Filemón, cornudos; <br/>Adulterado adúltero desquitas<br/>Duras afrentas de los ganchos mudos. <br/>Ni es desquitarlos, pues que no te quitas<br/>Ni uno de cuantos peinas puntiagudos. <br/>Haces lo que padeces y te imitas.<ref name= Quevedo/>
 
* «Hay cosas que solo son un nombre y una figura».
** Fuente: ''Epistolario'', edición de [[Luis Astrana Marín]], pocos días antes de morir.{{fuentes}}
 
* «Hay [[libro]]s cortos que, para entenderlos como se merecen, se necesita una vida muy larga».<ref>{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 51.</ref>
* «La [[guerra]] es de por vida en los hombres, porque es guerra la vida, y vivir y militar es una misma cosa».<ref> Gómez de Quevedo y Villegas, Francisco; de Ochoa, Eugenio. Obras escogidas (de D. Francisco de Quevedo y Villegas): obras serias: obras jocosas ; obras poeticas. Carta a don Diego de Villagomez. Editor Baudry, 1842, p. 7.</ref>
 
* «La [[paciencia]] es [[virtud]] vencedora, y hace a los reyes poderosos y justos. La impaciencia es [[vicio]] del demonio, seminario de los más horribles y artífice de los tiranos».<ref>{{Versalita|Quevedo,}} Francisco de; Tarsia(1772), PabloTomo Antonio de. Por D. Joachin Ibarra, Impresor de Cámara de S.M., 1772. Obras de d. Francisco de Quevedo Villegas...II, p. 220.</ref>
 
* «La posesión de la [[salud]] es como la de la hacienda, que se goza gastándola, y si no se gasta no se goza».<ref>{{Versalita|Quevedo}}, Francisco de; Tarsia(1772), Pablo Antonio de. ''Obras de don Francisco de Quevedo y Villegas''. Tomo II. Madrid 1772. Por don Joachín Ybarra, Impresor de cámara de S.M., p. 458.</ref>
 
* «La [[soberbia]] nunca baja de donde sube, pero siempre cae de donde subió».<ref>{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 226.</ref>
* «Lo más seguro es no ponerse en peligro».{{sin fuentes}}
 
* «Lo mucho se vuelve poco con [[deseo|desear]] otro poco más».<ref>{{Versalita|Quevedo}}, Francisco de; Tarsia(1772), Pablo Antonio de. Por D. Joachin Ibarra, Impresor de Cámara de S.M., 1772. Obras de d. Francisco de Quevedo Villegas. Tomo II, p. 432.</ref>
 
* «Los que de [[corazón]] se [[amor|quieren]] sólo con el corazón se hablan».<ref name="Triguero">{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 76.</ref>
* «Los verdaderos grandes son los de ánimo grande».<ref name= Triguero/>
 
* «Más fácil es escribir contra la soberbia que vencerla».<ref>{{Versalita|Quevedo}}, Francisco de; Tarsia(1772), Pablo Antonio de. Por D. Joachin Ibarra, Impresor de Cámara de S.M., 1772. Obras de d. Francisco de Quevedo Villegas. Tomo II, p. 361.</ref>
 
* «Mejor me sabe en un platón la sopa<br/>y el vino con la mosca y la zurrapa<br/>que al rico que se engulle todo el mapa<br/> muchos años de vino en ancha copa».<ref> {{Versalita|Gómez de Quevedo y Villegas}}, Francisco; de {{Versalita|Ochoa}}, Eugenio de. ''Obras escogidas (de D. Francisco de Quevedo y Villegas): obras serias: obras jocosas ; obras poeticas. Carta a don Diego de Villagomez''. Editor Baudry, 1842, p. 403.</ref>
 
* «Menos mal hacen los delincuentes que un mal juez».<ref>{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 174.</ref>
 
* «Muchos son buenos si se da crédito a los testigos; pocos si se toma declaración a su conciencia».<ref>{{Versalita|Ramírez Mota}}, Victor. el''El amor es libertad''. Publicaciones Paulinas, S.A. de CV, México, ISBN 968-437-155-1. , p. 83.</ref>
 
* «Cerrar mis ojos podrá la postrera<br/> Sombra, que me llevare el blanco día; <br/>Y podrá desatar esta alma mía<br/>Hora a su afán ansiosa lisonjera; <br/>Mas no de esa otra parte en la ribera<br/>Dejará la memoria en donde ardía: <br/>Nadar sabe mi llama el agua fría, <br/>Y perder el respeto a ley severa. <br/>Alma al que todo un Dios prisión ha sido, <br/>Venas que humor a tanto fuego han dado, <br/>Médulas que han gloriosamente ardido, <br/>Su cuerpo dejarán, no su cuidado: <br/>Serán ceniza, mas tendrán sentido: <br/>Polvo serán, mas polvo enamorado».<ref>{{Versalita|Gómez de Quevedo y Villegas}}, Francisco; de {{Versalita|Ochoa}}, Eugenio de. ''Obras escogidas (de D. Francisco de Quevedo y Villegas): obras serias: obras jocosas ; obras poeticas. Carta a don Diego de Villagomez''. Editor Baudry, 1842. , p. 360.</ref>
 
* «Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir».<ref>{{Versalita|Palomo Triguero}} (2013), p. 84.</ref>
* «No es dichoso aquél a quien la fortuna no puede dar más, sino aquel a quien no puede quitar nada».<ref>{{Versalita|Caballero Méndez}}, Rubén. POET@NET, POETASPoetas ENen LAla REDRed. Editor Lulu.com. ISBN 978-132-685-518-511-4., Pp. 114.</ref>
 
* «No hace la codicia que suceda lo que queremos, ni el temor que no suceda lo que recelamos».<ref>{{Versalita|Quevedo}} (1859), p. 138.</ref>
* «Todos los que parecen [[estupidez|estúpidos]], lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen».<ref>{{Versalita|Sarmiento}}, J. M. ''Mil y un frases célebres''. Planet House Editorials, 2016. </ref>
 
* «Una sola piedra puede desmoronar un edificio».<ref>{{Versalita|Herrán}}, Andrea; {{Versalita|Santos}}, Modesto. ''Sentencias político-filosófico-teológicas: (en el legado de Antonio Pérez, Francisco de Quevedo y otros) : del tacitismo al neoestoicismo. Edición, estudio introductorio y notas de Andrea Herrán y Modesto Santos''. Anthropos Editorial, 1999. ISBN 84-7658-557-8, p. 50.</ref>
** Nota: Esta sentencia es atribuida a [[Vicente Mut]]<ref>Mut, Vicente. El principe en la guerra, y en la paz : copiado de la vida del Emperador Iustiniano por Don Vicente Mut, sargento mayor de Mallorca. Publicacado en Madrid : por Iuan Sanchez : acosta de Pedro Garcia de Sodruz mercader de libros en la calle Mayor, véndese en su casa, 1640.</ref> por los mismos autores de la referencia, [[Andrea Herrán Santiago]] y [[Modesto Santos López]]. <ref>{{Versalita|Herrán Santiago}}, Andrea; {{Versalita|Santos López}}, Modesto. ''Migajas sentenciosas: Sentencias erróneamente atribuidas a Quevedo, sus autores y su contextualización''. Editorial Agilice digital, S. L. ISBN 978-84-16178-09-4. </ref>
 
* «Un nuevo corazón, un hombre nuevo<br/>ha menester, señor, la ánima mía.<br/>¡Desnúdame de mí, que ser podría<br/>que a tu piedad pagase lo que debo!».<ref>{{Versalita|Quevedo}}, Francisco de. ''Antología poética comentada''. Edición de Fernando Gómez Redondo. Editorial EDAF, 2004. ISBN 978-84-41414-73-0, p. 34.</ref>
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* «Don Francisco de Quevedo (Sonriendo):<br/>Ha cuatro años que en San Marcos fui encerrado<br/>y a la postre el escaparme he conseguido,<br/>de un privado que de todos se ha valido<br/>y un valido que de nada se ha privado».<ref>{{Versalita|Jardiel PoncelalPoncela}}, Enrique. ''Obras completas'', Volumen 3. Editorial Ahrmex, 1960, p. 60.</ref>
** Nota: No son auténticas palabras de Francisco de Quevedo, sino el diálogo que [[Enrique Jardiel Poncela]] dio al personaje en una comedieta.