Diferencia entre revisiones de «León Tolstói»

18 bytes eliminados ,  hace 3 años
* «Todos quieren cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo». <ref>Citado en Maxwell, John C. 3 Decisiones que toman las personas exitosas: El mapa para alcanzar el éxito. Editorial HarperCollins Christian Publishing, 2016. ISBN 9780718082277. p. 85.</ref>
 
* «Un zar, hallándose [[Enfermedad|enfermo]], dijo:
* «Un zar, hallándose [[Enfermedad|enfermo]], dijo:<br/>¡Daré la mitad de mi reino a quien me cure!<br/>Entonces todos los [[Sabiduría|sabios]] se reunieron y celebraron una junta para curar al zar, mas no encontraron medio alguno.<br/>Uno de ellos, sin embargo, declaró que era posible curar al zar.<br/>- Si sobre la tierra se encuentra un hombre feliz - dijo - quítesele la camisa y que se la ponga al zar, con lo que éste será curado.<br/>El zar hizo buscar en su reino aun hombre feliz. Los enviados del soberano se esparcieron por todo el reino, mas no pudieron descubrir a un hombre feliz. No encontraron un hombre contento con su suerte.<br/>El uno era [[Riqueza|rico]], pero estaba enfermo; el otro gozaba de [[salud]], pero era [[Pobreza|pobre]]; aquél, rico y sano, quejábase de su mujer; éste de sus hijos; todos deseaban algo.<br/>Cierta noche, muy tarde, el hijo del zar, al pasar frente a una pobre choza, oyó que alguien exclamaba:<br/>- Gracias a [[Dios]] he trabajado y he comido bien. ¿Qué me falta?<br/>El hijo del zar sintióse lleno de [[alegría]]; inmediatamente mandó que le llevaran la camisa de aquel hombre, a quien a cambio había de darse cuanto dinero exigiera.<br/>Los enviados presentáronse a toda prisa en la casa de aquel hombre para quitarle su camisa; pero el hombre feliz era tan pobre que no tenía camisa. <ref>Tolstói, León. El Zar y la Camisa. Edición ilustrada. Editorial Panamericana Editorial, 2003. ISBN 9789583009204</ref>
: ¡Daré la mitad de mi reino a quien me cure!
: Entonces todos los [[Sabiduría|sabios]] se reunieron y celebraron una junta para curar al zar, mas no encontraron medio alguno.
: Uno de ellos, sin embargo, declaró que era posible curar al zar.
: - Si sobre la tierra se encuentra un hombre feliz - dijo - quítesele la camisa y que se la ponga al zar, con lo que éste será curado.
: El zar hizo buscar en su reino aun hombre feliz. Los enviados del soberano se esparcieron por todo el reino, mas no pudieron descubrir a un hombre feliz. No encontraron un hombre contento con su suerte.
: El uno era [[Riqueza|rico]], pero estaba enfermo; el otro gozaba de [[salud]], pero era [[Pobreza|pobre]]; aquél, rico y sano, quejábase de su mujer; éste de sus hijos; todos deseaban algo.
: Cierta noche, muy tarde, el hijo del zar, al pasar frente a una pobre choza, oyó que alguien exclamaba:
: - Gracias a [[Dios]] he trabajado y he comido bien. ¿Qué me falta?
: El hijo del zar sintióse lleno de [[alegría]]; inmediatamente mandó que le llevaran la camisa de aquel hombre, a quien a cambio había de darse cuanto dinero exigiera.
: Los enviados presentáronse a toda prisa en la casa de aquel hombre para quitarle su camisa; pero el hombre feliz era tan pobre que no tenía camisa». <ref>Tolstói, León. El Zar y la Camisa. Edición ilustrada. Editorial Panamericana Editorial, 2003. ISBN 9789583009204</ref>
 
* «Quédate en el rincón hasta que dejes de [[Pensamiento|pensar]] en osos blancos». <ref name="osbla">Citado en Escribano Hernández, Asunción . Literatura y publicidad: El elemento persuasivo-comercial de lo literario. Editorial Comunicacion Social, 2011. ISBN 9788492860197. p. 145.</ref>
8821

ediciones