Diferencia entre revisiones de «Tony Duvert»

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::''Alors, ce n’ était peut-être qu’une impression fausse, qu’inspirait à Jonathan sa crainte d’être devenu étranger à Serge. Il l’espéra, mais resta timide dans ses gestes – même lorsque l’enfant lui embrassa la figure. Et même, le soir, au lit ( car le petit lit d’en bas fut oublié ), quand Serge provoqua le garçon, avec dans les yeux une malice si particulière que Jonathan eut la certitude qu’à présent Serge savait quel nom tout cela portait.''
 
*Siempre se habían enculado un poco, desde el principio. Y cómo describir el asombro de Jonathan cuando, en París, él dormía junto a aquel niño —entonces de apenas siete años— que, dándole la espalda, se amodorraba habitualmente alojando las nalgas en el hueco formado por los muslos del joven, estandocuando los dos estaban acostados y hechos un ovillo. Serge retomaba aquella postura por la mañana: y una vez, sin decir palabra, deslizó la mano tras de si, tomó el miembro que estaba tiesoextendido entre el hueco de sus nalgas y, moviendo las caderas, se lo puso justo en el ojete. Jonathan no se atrevió a moverse e hizo como que todavía dormía. Pero aquella misma tardenoche serecordó acordó delel gesto del pequeño y, cuando se acostaron, después de haber intercambiado multitud de caricias, retomaron la postura de la mañana se retomó; y como el ojete del niño todavía estaba empapado de saliva, Jonathan empujó el miembro. Nunca habría imaginado que aquel sitio fuese tan elástico. Cuando hubo hundido aproximadamente el largo de un dedo, oyósólo simplementeoyó a Serge murmurar, con voz tranquila:
:—Hace un poco de daño.
:Se retiró inmediatamente, y se prohibió volver a empezar. La desproporción le asustaba, aunque Serge pareciese del todototalmente inconsciente derespecto a elloaquello.
:Más tarde, el niño repitió su gesto. Jonathan entendía mejor, ahora, los placeres de aquel pequeño cuerpocuerpecito: no lo penetró más, o sólo apenas, pero lo masturbó a lo largo del ano de aquellaaquel maneramodo, lo dejó inundado, lo secó; maspero después de algunas veces, Serge, con su plácida tiranía, pidió:
:—No, hay que seguir cuando está mojado.
::''Depuis toujours, ils s’étaient un peu enculés. Ç’avait été l’étonnement de Jonathan lorsque, à Paris, il dormait contre cet enfant — d’à peine sept ans alors — qui, lui tournant le dos, s’assoupissait habituellement en logeant les fesses dans le creux des cuisses du jeune homme, eux deux couchés en chien de fusil. Serge reprenait cette posture au matin : et, une fois, sans mot dire, il glissa la main derrière lui, prit le membre qui était allongé contre sa raie, et, réajustant les hanches, il se le plaça juste au trou. Jonathan n’osa pas bouger, il fit semblant d’être encore endormi. Mais, le même soir, il se rappela le geste du petit et, lorsqu’ils furent au lit et eurent joué à diverses caresses, la position du matin se reprit ; et Jonathan, comme le trou du gosse était encore tout mouillé de salive, y poussa le membre. Il n’avait pas supposé l’endroit si élastique. Quand il y eut enfoncé environ la longueur d’un doigt, il entendit simplement Serge murmurer, d’une voix calme :''
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