Diferencia entre revisiones de «Alexis de Tocqueville»

=== Oposición al racismo de Gobineau ===
* «El hombre según Buffon y Flourens es, pues, de una sola especie y las variedades humanas están producidas por tres causas secundarias y exteriores : el clima, la nutrición y la manera de vivir.»
::** Fuente: {{Cita libro | apellidos =Tocqueville | nombre = Alexis de | enlaceautor = | coautores = | editor = Gallimard (1959) | otros = | título =Correspondance avec Gobineau | edición = | fecha = | año = | mes = | publicación = | ubicación = | id = | páginas =pág. 197 | capítulo = Œuvres complètes, Tomo IX | URLcapítulo = | cita =}}
 
* «Vuestra doctrina es (…) una suerte de fatalismo, de predestinación si Vd. quiere; diferente no obstante de la de de San Agustín, jansenistas y calvinistas (estos últimos son los que se os parecen más por lo absoluto de la doctrina), respecto de que en la de Vd. hay un lazo muy estrecho entre el hecho de la predestinación y la materia. Así Vd. habla sin cesar de razas que se regeneran o se deterioran, que toman o pierden capacidades sociales que ellas no tenían por una transfusión de sangre diferente, creo que son sus propias expresiones. Esa predestinación me parece, os lo confesaré, cocina de puro materialismo. (…) ¿Qué interés puede haber en persuadir a pueblos viles que viven en la barbarie, en la molicie o en la servidumbre, que siendo tales por la naturaleza de su raza no hay nada que hacer para mejorar su condición, cambiar sus costumbres o modificar su gobierno? ¿No ve Vd. que de su doctrina nacen naturalmente todos los males que la inigualdad permanente alumbra, el orgullo, la violencia, el menosprecio del semejante, la tiranía y lo abyecto bajo todas sus formas? ¿Cómo me habla Vd., querido amigo, de distinciones a hacer entre las cualidades que hacen practicar las verdades morales y lo que Vd. llama la aptitud social? ¿Es que son cosas diferentes? Cuando se ha visto desde hace algún tiempo y desde algo cerca la forma en que se conducen las cosas públicas ¿cree Vd. que no se está perfectamente convencido de que ellas se consiguen precisamente por los mismos medios con que se consiguen en la vida privada? ¿que el valor, la energía, la honestidad, la previsión, el buen sentido son las verdaderas razones de la prosperidad de los imperios como la de las familias y que, en una palabra, el destino del hombre sea como individuo, sea como nación, es lo que él quiera? Me paro aquí; permita, os lo ruego, que dejemos ahí esta discusión. Estamos separados por un espacio demasiado grande para que la discusión pueda ser fructífera. Hay un mundo intelectual entre vuestra doctrina y la mía.»