El hobbit

novela fantástica de J. R. R. Tolkien
El hobbit
Título original The Hobbit
Autor J. R. R. Tolkien
Publicación 1937 (hace 83 años)
Idioma Inglés
«¡Eres sólo un simple individuo en un mundo enorme!»[1]

El hobbit (1937, título original en inglés: The Hobbit) es una novela fantástica de J. R. R. Tolkien. Es la primera obra que explora el universo mitológico creado por Tolkien en El Señor de los Anillos.

CitasEditar

  • «En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero, seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad».
  • «Hay letras lunares aquí, junto a las runas que dicen "cinco pies de altura y tres pasan con holgura"».
  • «Estad cerca de la piedra gris cuando llame el zorzal —leyó Elrond— y el sol poniente brillará sobre el ojo de la cerradura con las últimas luces del Día de Durin».
  • «Ahora bien, parece extraño, pero las cosas que es bueno tener y los días que se pasan de un modo agradable se cuentan muy pronto, y no se les presta demasiada atención; en cambio, las cosas las cosas que son incomodas, estremecedoras, y aun horribles, pueden hacer un buen relato, y además llevan tiempo contarlas».
  • Gandalf:
«Yo soy Gandalf, y Gandalf soy yo!»
  • Bilbo:
«En esos días yo era siempre puntual, mi vida era totalmente respetable y jamás me sucedía nada inesperado.»
  • Thorin a Bilbo:
«Grita dos veces como lechuza de granero y una como lechuza de campo y haremos lo que podamos».
  • «Cierto que casi siempre se encuentra algo, si se mira, pero no siempre es lo que uno busca».
«¡Ladrón, ladrón, ladrón! ¡Bolsón! ¡Lo odiamos, lo odiamos, lo odiamos para siempre!».
  • «Cuando un enano, aún el más respetable, siente en el corazón el deseo de oro y joyas, puede transformarse de pronto en una criatura audaz, y llegar a ser violenta».
  • «No sé cuánto tiempo continuó así, odiando seguir adelante, no atreviéndose a parar, adelante y adelante, hasta que estuvo más cansado que cansado».
  • Gandalf a Bilbo:
  • «¿Y por qué no tendrían que cumplirse? ¿No dejarás de creer en las profecías sólo porque ayudaste a que se cumplieran?»
  • Gandalf a Bilbo:
  • «Te considero una gran persona, señor Bolsón, y te aprecio mucho; pero en última instancia ¡eres sólo un simple individuo en un mundo enorme!».

ReferenciasEditar

  1. Tolkien, 1982, p. 315.

BibliografíaEditar