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El alcalde de Zalamea

obra de teatro de Pedro Calderón de la Barca
El alcalde de Zalamea. Relieve en bronce, detalle del monumento a Pedro Calderón de la Barca de Madrid.

El alcalde de ZalameaEditar

CitasEditar

  • "Don Lope ¿sabéis que estáis obligado / a sufrir, por ser quien sois, / estas cargas? / CRESPO: Con mi hacienda; / pero con mi fama, no; / al Rey, la hacienda y la vida / se ha de dar; pero el honor / es patrimonio del alma, / y el alma sólo es de Dios." (El alcalde de Zalamea, Jornada I, escena XVIII, vv. 869-876.
  • "Por la gracia de Dios, Juan, / eres de linaje limpio, / más que el sol, pero villano. / Lo uno y otro te digo; / aquello, porque no humilles / tanto tu orgullo y tu brío, / que dejes, desconfïado, / de aspirar con cuerdo arbitrio / a ser más; lo otro, porque / no vengas desvanecido / a ser menos. Igualmente / usa de entrambos designios / con humildad; porque, siendo / humilde, con recto juicio / acordarás lo mejor / y como tal, en olvido / pondrás cosas, que suceden / al revés en los altivos. / ¡Cuántos, teniendo en el mundo / algún defecto consigo, / le han borrado por humildes; / y cuántos, que no han tenido / defecto, se le han hallado, / por estar ellos mal vistos! / Sé cortés sobre manera; / sé liberal y esparcido, / que el sombrero y el dinero / son los que hacen los amigos; / y no vale tanto el oro / que el sol engendra en el indio / suelo, y que conduce el mar, / como ser uno bienquisto. / No hables mal de las mujeres; / la más humilde, te digo, / que es digna de estimación; / porque al fin de ellas nacimos. / No riñas por cualquier cosa; / que cuando en los pueblos miro / muchos, que a reñir se enseñan, / mil veces entre mí digo: / «Aquesta escuela no es / la que ha de ser». Pues colijo / que no ha de enseñarse a un hombre / con destreza, gala y brío / a reñir, sino a por qué / ha de reñir; que yo afirmo / que, si hubiera un maestro solo / que enseñara prevenido, / no el cómo, el por qué se riña, / todos le dieran sus hijos" (Consejos de Pedro Crespo a su hijo Juan antes de que ingrese en la milicia, El Alcalde de Zalamea, I).
  • "ÁLVARO: Tratad con respeto CRESPO: Eso / está muy puesto en razón (al escribano) / Con respeto le llevad / a las casas, en efeto, / del concejo, y con respeto / un par de grillos le echad / y una cadena, y tened, / con respeto, gran cuidado / que no hable a ningún soldado. / Y a todos también poned / en la cárcel, que es razón, / y aparte, porque después, / con respeto, a todos tres / les tomen la confesión. / (aparte a don Álvaro) / Y aquí, para entre los dos, / si hallo harto paño, en efeto / ¡con muchísimo respeto / os he de ahorcar, juro a Dios!"

Véase ademásEditar