Derechos humanos

derechos básicos inalienables inherentes a todo ser humano

Los derechos humanos, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, son «los derechos que son inherentes a nuestra naturaleza y sin los cuales no podemos vivir como seres humanos».[sin fuentes]

CitasEditar

  • «La nación no quiere sangre ni turbulencia, ni desmedros ni menoscabos. Quiere realizarse en el ejercicio de todos los derechos humanos tan justamente conquistados. Quiere vivir la vida de la solidaridad nacional y de la fraternidad universal a la que ha contribuido en horas supremas para implantar, por fin, después de tantos sacrificios, la regularización de su vida por los principios de las leyes inmanentes y las reglas más conducentes a esa finalidad».[1][referencia incompleta]
  • «Los derechos humanos se violan en tantas partes, en América latina, domingo, lunes y martes».
  • «Los derechos humanos se violan no solo por el terrorismo, la represión, los asesinatos... sino también por la existencia de condiciones de extrema pobreza y estructuras económicas injustas que originan las grandes desigualdades».[2]
  • «Los derechos son hermanos siameses de los deberes. Por desgracia, al cabo de medio siglo, este hecho ha quedado relegado al olvido, por no decir que se ha vuelto inconveniente. Muchos reclaman ‘sus’ derechos, sin sentirse obligados por los deberes correlativos».
  • «Millones de hombres, mujeres y niños de todo el mundo, a muchas millas de distancia de París y Nueva York, recurrir[ían] a este documento para obtener ayuda, guía e inspiración».
    • Herbert V. Evatt, el entonces presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de Australia, en París 10 de diciembre de 1948.[sin fuentes]
  • “Nos encontramos hoy en el umbral de un magno acontecimiento en la vida de la ONU y de la humanidad, a saber, la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por parte de la Asamblea General”, Eleanor Roosevelt[sin fuentes]
  • «Temer las libertades públicas es signo de miopía intelectual y de poca confianza en el porvenir de nuestra especie».[3]
  • «Tengo cualidades, no derechos, inalienables. No tengo derechos inalienables, nunca los he tenido—así que desarrollé cualidades inalienables. Los derechos están llenos de privilegios—y permisos—y puertas de escape que no permiten el mismo acceso a todo el mundo».

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Yrigoyen, Hipólito. Mi vida y mi doctrina. Editorial Raigal, Buenos Aires, 1957.
  2. Las frases que marcan la personalidad de Bergoglio sobre la Iglesia, DDHH, el aborto y matrimonio homosexual. La Tercera, 13 de marzo de 2013. Seminario sobre “Las Deudas Sociales”, 30 de septiembre de 2009.
  3. Discursos, volumen 3. Volúmenes 7-9 de Biblioteca colombiana. Discursos, Guillermo Valencia. Editorial Instituto Caro y Cuervo, 1974. p. 189.

Enlaces externosEditar